Felipe VI: No se puede permitir "ni con la palabra ni con el silencio" la conculcación del Derecho Internacional
Llama a preservar el vínculo transatlántico pero reconoce que hace falta "lealtad mutua" y "confianza compartida"
El Rey Felipe VI ha defendido que no se puede permitir "ni con la palabra ni con el silencio" la "conculcación sistemática" que se está produciendo del Derecho Internacional, al tiempo que ha expresado su "esperanza" en que en Venezuela se abra "una verdadera transición democrática" después de la operación militar estadounidense en la que fue capturado el presidente, Nicolás Maduro.
El monarca ha querido iniciar su intervención en la clausura de la Conferencia de Embajadores en el Ministerio de Exteriores con unas "reflexiones" sobre lo ocurrido en Venezuela el pasado fin de semana.
A su juicio, "es fundamental" que más allá de este "caso concreto", se mantenga "nuestro apoyo, firme e inequívoco, al respeto del Derecho Internacional". "No podemos, ni con la palabra ni con el silencio, asumir su conculcación sistemática", ha recalcado, lamentando que "es eso lo que vemos, con demasiada frecuencia, en nuestros días".
Para Felipe VI, "se trata de un salto atrás de más de un siglo: a un tiempo de vacío normativo que, con el agravante de la tecnología actual, plantea inquietantes escenarios de futuro".
El Rey ha sostenido que "es innegable que los estados que más han hecho por levantar esa arquitectura normativa e institucional son las democracias" y por tanto, ha añaddo, "en ellas reside una especial responsabilidad ética a la hora de preservar ese mundo basado en normas frente al otro basado en el ejercicio ilimitado de la fuerza y movido por intereses muchas veces excluyentes o incompatibles".
En este punto, ha incidido en que, "por perfectible que sea, un mundo fundado en el Derecho, abierto a la cooperación y al diálogo, siempre se acercará más que cualquier otro al objetivo de la paz, la estabilidad y el desarrollo".
Así las cosas, ha esgrimido que "este tiempo que vivimos es el tiempo de los diplomáticos" porque ellos son "un traductor de mundos" y "nunca como ahora hemos tenido tanta necesidad de leer bien, de comprender las claves y las motivaciones subyacentes a todo lo que sucede".
Porque la seguridad global, ha dicho el monarca, "está en peligro a partir de sus mismos cimientos" como se ha visto en Palestina, Ucrania o ahora en Venzuela. "Lo vemos también en la carrera armamentística y las grietas en la arquitectura de no proliferación, en la persistencia del terrorismo y las amenazas híbridas, o en las vacilaciones para enfrentar tantos desafíos globales, donde los juegos de suma cero equivalen a la derrota de todos", ha añadido.
"Necesitamos seguir reivindicando el Derecho Internacional, como bien hacéis", les ha dicho al más de un centenar de embajadores destinados por todo el mundo. El Rey ha sostenido que "hablar de Derecho Internacional no es un ejercicio de ingenuidad, es un recordatorio obligado del faro ético del que se ha dotado la comunidad internacional para asegurar una convivencia pacífica y próspera".
PRESERVAR EL VÍNCULO TRANSATLÁNTICO
En opinión de Felipe VI, en estos momentos hace falta "grandes dosis de pericia y coraje diplomático" para poder preservar el vínculo transatlántico, "ese indispensable marco de referencia, para Europa y para América" que surgió tras la Segunda Guerra Mundial y que "ha propiciado el florecimiento de nuestras democracias, nos ha traído estabilidad y crecimiento y ha contribuido de manera decisiva a la génesis y desarrollo del multilateralismo".
Pero, ha puntualizado sin mencionar en ningún momento expresamente ni a Estados Unidos ni a su presidente, Donald Trump, "preservar el vínculo transatlántico es una responsabilidad compartida: exige lealtad mutua, confianza recíproca, visión de futuro y respeto a esas 'reglas del juego' que, siempre perfectibles, son las normas fundamentales del Derecho Internacional".
"De la erosión de ese vínculo salimos todos perdiendo", ha advertido, negándose a "plantear" lo que supondría para todos "la hipótesis de su total desmantelamiento".
Al hilo, ha remarcado que "hay que evitar, a toda costa, que el futuro del mundo se escriba al margen de Europa", apostando una vez más por "más Europa" y por ahondar en el proceso de integración para mantener la unidad.
"No nos equivoquemos: se trata de incrementar nuestro peso en el mundo y nuestra capacidad de acción gracias a Europa, gracias a nuestra pertenencia a la Unión Europea", ha dicho el Rey, para quien aquí España "puede dar un paso adelante creando consensos, participando en cooperaciones reforzadas, proponiendo medidas para el incremento de la autonomía estratégica, la productividad, de la innovación y la atracción de talento".
CONFÍA EN UNA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA
En cuanto a Venezuela, ha resaltado que España tiene "vínculos históricos y de profundo afecto" con el "pueblo hermano" venezolano. "Ello nos lleva a guardar la esperanza, y a querer contribuir en la medida de lo posible, para que se abra, con garantías y cuanto antes, una verdadera transición democrática, pacífica, inclusiva y respetuosa de la voluntad soberana, libre e independiente de los venezolanos", ha sostenid. Los venezolanos, ha insistido, deben ser "los únicos protagonistas de su propio destino".
En este sentido, Felipe VI se ha felicitado por la liberación de cincol españoles por parte de las nuevas autoridades que encabeza ahora Delcy Rodríguez y de otros ciudadanos que "se hallaban igualmente retenidos".
Para el Rey, y en línea con lo manifestado por el Gobierno, "supone un necesario paso en la dirección que anhelamos y que el pueblo venezolano merece, que no puede ser distinto al de recuperar plenamente las libertades".
También ha mencionado la XXX Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid el próximo noviembre, apostando por dar "nuevo impulso al sistema de cumbres". "Que la voz de Iberoamérica se oiga con claridad en los foros internacionales, que se afirme en el diálogo y la cooperación con Europa, y que, siendo reconocible por un pasado común, hable al mundo, sobre todo, de futuro", ha defendido.
Felipe VI ha querido terminar su intervención expresando su agradecimiento a los embajadores y los diplomáticos en general por su labor. "Ante las disonancias, cada vez más inquietantes, no dejéis nunca de buscar la armonía y la coherencia, de acuerdo con nuestros valores constitucionales, pues, siendo embajadores de España, lo sois, también, de nuestra democracia y nuestro marco de convivencia", les ha trasladado.

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