La fundación de Aznar ve "hipócrita y equivocada" la postura de Sánchez con Irán y pide actuar para la caída del régimen
FAES acusa a Sánchez de "aislar" a España en la guerra de Irán y denuncia su "vergonzosa actitud apaciguadora y equidistante"
La fundación FAES que dirige el expresidente José María Aznar ha acusado este miércoles al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, de "aislar" a España y convertirla en un actor "excéntrico y poco fiable" tras el conflicto abierto en Irán. A su entender, "en esta hora lo que toca es actuar" y "contribuir en la medida de las posibilidades de cada uno a la caída del régimen" de los ayatolás.
"La postura de Sánchez y sus socios de izquierda es irresponsable, hipócrita y radicalmente equivocada", ha asegurado FAES en un apunte titulado 'Indefensos y a la deriva: ¿a dónde se quiere llevar a España?".
Este mismo miércoles, en una declaración sin preguntas desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha asegurado que la posición de España en el conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán es "No a la guerra", recuperando así el lema que se empleó en la guerra de Irak. De hecho, el presidente del Gobierno ha alertado de las consecuencias negativas que trajo para la vida de los ciudadanos.
"EMPEÑADO EN AISLAR ESPAÑA ENTERA DE SUS ALIADOS"
Según FAES, a Sánchez "no le basta levantar un muro entre españoles" sino que ahora le ven "empeñado en aislar España entera de sus aliados". Así, subraya que la posición del Gobierno en el escenario abierto en Irán les señala "como un actor excéntrico y poco fiable", alertando de que es "tan nocivo para el interés nacional como peligroso" para la seguridad colectiva.
La fundación de Aznar considera "hipócrita" la postura de la izquierda. "Indignarse desde Madrid por presuntas violaciones del derecho internacional resulta muy cómodo, pero no refuta un hecho indiscutible: solo una intervención externa podría conceder a los iraníes la posibilidad de emanciparse del régimen que los masacra", afirma.
De hecho, la fundación recalca que se pudo comprobar en las últimas semanas porque "pese al levantamiento en masa", "una represión carente de humanidad y límites ahogó en sangre la sed de libertad de todo un pueblo".
En este punto, y en referencia a Sánchez, carga contra los discursos de líderes "reducidos a comentaristas" que encuentran en el "respeto al derecho internacional" una fórmula para "abdicar de sus responsabilidades".
FAES admite que debe defenderse el principio de un mundo regido por reglas pero cree que es "criminalmente ingenuo y lógicamente absurdo invocarlo referido a un régimen que nunca ha dejado de violar, precisamente, el derecho internacional".
"Irán promueve la desestabilización a gran escala; se rodea de milicias criminales; controla una parte sustancial del narcotráfico mundial; impulsa operaciones terroristas con el objetivo declarado de destruir Israel -'del Río al Mar'- y colapsar Occidente", sostiene, para insistir en que "oír a sus aliados rusos y chinos invocar el respeto al derecho internacional solo añade escarnio a la impostura".
"EN ESTA HORA, LO QUE TOCA ES ACTUAR, NO LAMENTAR"
Por eso, FAES resalta que "en esta hora lo que toca es actuar, no lamentar". Se trata, prosigue, de "contribuir, en la medida de las posibilidades de cada uno, a la caída del régimen". "Toda ocasión es buena si permite la liberación del pueblo iraní. Su liberación es también la nuestra, en la medida en que los mulás son una amenaza para muchos países, incluida España", advierte.
La fundación de Aznar considera que "la vergonzosa actitud apaciguadora y equidistante de Sánchez no ha impedido que sus balbuceos buenistas fueran contestados, en directo y desde territorio nacional, con una poco velada amenaza del embajador de la República Islámica de Irán en Madrid".
Tras afirmar que el Gobierno de Sánchez esté "a sus cosas", FAES subraya que el presidente del Gobierno "ya fue elogiado por Irán, Hamás y los hutíes" y recalca que "añadir ahora la felicitación de Susan Sarandon y ponerse a presumir en redes sociales parece bastarle".
"Esa actitud es peligrosa y nos compromete a todos. El totalitarismo islámico es un proyecto global. Ya está intentando imponer en suelo europeo su inversión de valores y su frenético antisemitismo", avisa.
Según FAES, ante "semejante desafío existencial, no cabe invocar un derecho que solo sirva para desarmarnos" porque "cuando la política renuncia a enfrentar el peligro, no sobrevive ningún derecho".

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