Sánchez ve "un extraordinario error" la guerra contra Irán y advierte de que traerá consecuencias económicas
Evita el choque directo con Trump tras sus duras críticas pero cree que como socio, debe señalar su equivocación
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha considerado que la intervención de Estados Unidos e Israel contra Irán es "ilegal", la ha calificado como "un extraordinario error" y ha advertido de que ya se están pagando las consecuencias, con el alza del precio del petróleo y el gas.
Sánchez ha evitado la confrontación directa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha lanzado duras críticas a España en los últimos días, y ha señalado que respeta a la institución de la Presidencia norteamericana y admira a la sociedad de este país, según ha manifestado en una rueda de prensa junto a su homólogo Luís Montenegro al final de la XXXVI Cumbre Hispano Portuguesa celebrada en el monasterio de La Rábida.
Sin embargo, ha reiterado su rechazo a la guerra, subrayando que no se ajusta al derecho internacional y justifica sus críticas señalando que, entre países aliados, es bueno ayudar cuando se tiene razón pero también "señalar cuando se está equivocado".
"Esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar", ha insistido el jefe del Ejecutivo, incidiendo en que el conflicto es "de todas todas ilegal".
NO ACLARA POR QUÉ DEJÓ USAR LAS BASES EN EL PASADO
Sánchez se ha mostrado convencido de que su posición es mayoritaria entre la sociedad española y así lo reflejan, dice, varias encuestas publicadas este mismo viernes que muestran un rechazo mayoritario de los españoles a esta guerra.
A su juicio es una posición "coherente" con lo que está haciendo España respecto a otros conflictos en el mundo como el de Ucrania, donde apoya a Kiev "porque hay una violación a la legalidad internacional" por parte de Rusia.
"¿Por qué nosotros estamos a favor de la causa palestina y por tanto en contra del genocidio en Gaza? Porque hay una violación flagrante del derecho internacional", ha seguido.
Sin embargo, Sánchez no ha querido aclarar por qué España permitió a Estados Unidos utilizar sus bases en el pasado, en concreto el pasado mes de junio cuando Washington ya desplegó una operación contra Teherán, y ahora lo deniega.
"TRANQUILIDAD" ANTE LAS AMENAZAS DE TRUMP
Respecto a las consecuencias que pueden tener para España las amenazas de embargo comercial de Trump, Sánchez ha asegurado que hay "tranquilidad" en el Gobierno y ha insistido en que "los valores" están por encima.
En todo caso, considera que España tiene "capacidad y margen financiero" gracias al "buen momento económico" para poder sufragar medidas de compensación a los sectores afectados por posibles medidas de La Casa Blanca.
En ese sentido señala que su gobierno está "contrastado" en la gestión de crisis pasadas y defiende que ya ha movilizado cientos de miles de euros en la pandemia, en la crisis inflacionaria provocada por la guerra de Ucrania y más recientemente para paliar los efectos de las borrascas.
El jefe del Ejecutivo ha asegurado, por tanto, que está siguiendo la situación "en contacto permanente con los agentes sociales", para evaluar las posibles consecuencias, aunque ha pedido a los ciudadanos que "sean conscientes de que lo que está sucediendo en sus bolsillos o pueda suceder nada tiene que ver con las decisiones" de su Gobierno sino con una guerra "ilegal" que, alerta "va a traer mucha resaca en forma de dolor, de sufrimiento e inestabilidad" y que "vamos a tener que pagar entre todos", añade.
MONTENEGRO RECHAZA LAS "AMENAZAS" A ESPAÑA
Por su parte, el primer ministro portugués ha asegurado que la "amistad y cooperación" con España es "total" y ha dejado claro que su país considera que "las amenazas y las acusaciones" no son "el camino" para relacionarse entre aliados, en referencia al choque entre el Gobierno español y la Administración Trump.
En este sentido, ha añadido que, como "precisamente está en causa la relación entre dos aliados, Portugal no va a contribuir a aumentar la tensión" sino que "va a hacer todo lo contrario, va a intentar disminuir la tensión".
En cuanto a la postura adoptada por su Gobierno respecto al conflicto en Irán, autorizando a Estados Unidos el uso de una base militar en Azores, Montenegro ha dicho que se basa en los intereses de los portugueses y también en la "preservación de nuestras asociaciones internacionales", es decir, la pertenencia tanto a la UE como a la OTAN, "así como nuestro compromiso dentro de Naciones Unidas".

Escribe tu comentario