ERC, Junts, Compromís y Podemos se unen para modificar las reglas del Congreso y facilitar la creación de grupo propio
Proponen rebajar al 3% el umbral mínimo de respaldo electoral y así intentar evitar los habituales préstamos de diputados
Diputados de Esquerra Republicana (ERC), Junts, Podemos, Compromís y BNG han registrado en el Congreso una proposición de reforma del Reglamento de la Cámara Baja que persigue rebajar los requisitos necesarios para constituir grupo parlamentario propio.
En concreto, los diputados firmantes quieren modificar el artículo 23 del Reglamento, que actualmente establece que para tener grupo parlamentario propio hay que contar con al menos 15 escaños o superar los cinco diputados más un 5% de los votos en todo el país o un 15% en todas las circunscripciones en las que se concurre.
Con su reforma, ERC, Junts, Compromís, Podemos y BNG pretenden reformar ese único artículo para rebajar del 5 al 3% el porcentaje de votos a nivel nacional para conformar grupo propio, y del 15 al 10% el porcentaje en las provincias en las que se presentan.
ACTUALIZAR EL REGLAMENTO DE 1982
En su texto, que recoge Europa Press, los autores de esta propuesta legislativa sostienen que es esencial este cambio para que el Reglamento del Congreso garantice un marco de participación parlamentaria que refleje la pluralidad política expresada en las urnas.
Explican que la configuración del régimen de los grupos parlamentarios, por su incidencia directa en la capacidad de iniciativa, la presencia en los órganos de la Cámara, el tiempo de intervención y el ejercicio de las funciones de control constituye "un elemento relevante" para asegurar que el mandato representativo pueda desplegarse "en condiciones efectivas".
Y es que, a su juicio, los requisitos previstos para constituir grupos parlamentarios pueden generar, en determinados supuestos, "rigideces no siempre acordes con la pluralidad" expresada en los procesos de elección de representantes.
Es por ello que esta reforma busca "actualizar" ese régimen de constitución de grupos parlamentarios con el propósito de "favorecer una proyección más plena" de la participación política de la ciudadanía por medio de sus representantes y del pluralismo en la organización y el funcionamiento internos del Congreso, y de "reforzar la coherencia del marco reglamentario" aplicable.
Al inicio de cada legislatura, es habitual que los partidos pequeños tengan problemas para sumar los diputados y porcentajes que exige el Reglamento para constituir un grupo parlamentario propio, lo que ha llevado a los grandes partidos en ocasiones a prestar puntualmente alguno de sus diputados. Si se alcanza ese número, ya no importa no cumplir el porcentaje de voto. Eso sí, cualquier fórmula tiene que contar el con plácet de la Mesa del Congreso, lo que depende en buena medida de las mayoría que haya en la misma.
PRÉSTAMO DE PSC Y COMUNS
En esta legislatura tanto ERC y como Junts no cumplían los requisitos que exige el Reglamento de 1982 y tuvieron que recurrir a préstamos del PSOE y de Sumar: cuatro diputados del PSC ayudaron a los independentistas de Junts y dos de En Comú se sumaron temporalmente a Esquerra.
Una vez que la Mesa dio su visto bueno a los grupos aceptando los préstamos, gracias a la mayoría que el PSOE y Sumar lograron tras sus pactos con ERC y Junts, los diputados del PSC y de En Comú regresaron a sus formaciones respectivas.
Y es que tener grupo propio supone grandes ventajas políticas, económicas y de medios. Quien lo constituye tiene garantizada voz propia en todos debates y al menos un puesto en las comisiones parlamentarias, en la Diputación Permanente y en la Junta de Portavoces, así como una pregunta en cada sesión de control al Gobierno. Económicamente, tener grupo propio garantiza percibir más subvenciones y cobrar las ayudas por el 'mailing'.

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