El carguero ruso hundido cerca de Murcia en 2024 llevaba material para construir un rompehielos nuclear y no fue atacado
El carguero ruso 'Ursa Major', hundido cerca de Cartagena el 23 de diciembre de 2023, transportaba contenedores vacíos, repuestos, dos "grandes" grúas y componentes destinados a la construcción de un rompehielos nuclear ruso y no se hundió como resultado de un ataque, según ha informado este lunes la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Así lo ha hecho en la Comisión de Defensa del Congreso, citando el informe emitido por el Estado Mayor de la Armada sobre el incidente. Según ha precisado, lo ha conocido en el curso de esta misma tarde, y lo ha leído en su totalidad tras interesarse los portavoces de EH Bildu y Junts, Jon Iñarritu e Isidre Gavín i Valls, en el suceso.
El tema ha saltado de nuevo a la actualidad tras la publicación de una investigación elaborada por la CNN que asegura que el carguero transportaba reactores nucleares y pudo ser torpedeado. Después de conocerse el trabajo, el presidente de Murcia, Fernando López Miras, envió a Robles una carta pidiendo explicaciones sobre el incidente.
Según el informe elaborado por la Armada, el 'Ursa Major' se hundió a 60 millas náuticas de Cartagena, es decir, en aguas internacionales, ha hecho hincapié Robles. La investigación del Centro de Coordinación y Salvamento Marítimo de Cartagena y el Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima de la Armada (COVAM), señala que la carga declarada del buque eran contenedores vacíos, repuestos, dos "grandes" grúas y componentes destinados a la construcción de un rompehielos nuclear ruso, un buque de propulsión atómica que se usa para abrir rutas de navegación en mares cubiertos de hielo.
Robles ha precisado que el carguero ruso había sido previamente identificado y monitorizado por la Armada antes de su hundimiento y que, el 23 de diciembre de 2024, "mientras navegaba en aguas del mar de Alborán, aproximadamente a 60 millas náuticas al sur de Cartagena", emitió una señal de socorro, recibida por el Centro de Coordinación y Salvamento de Cartagena sobre las 13.15 horas.
El capitán del barco informó de explosiones en la sala de máquinas, de una escora o hundimiento progresivo y de la entrada de agua por la popa. "Una situación de emergencia grave, con riesgo real de pérdida del buque", según el informe de la Armada leído por Robles.
Así, el Centro de Coordinación y Salvamento de Cartagena activó un dispositivo de busca y rescate y movilizó a la zona el buque de salvamento 'Clara Campoamor', la embarcación de intervención rápida 'Draco' y un helicóptero. Pero el patrullero 'Serviola' se encontraba a 50 millas del 'Ursa Major' precisamente haciendo un seguimiento de buques de la Marina Rusa, por lo que se le ordenó dirigirse a la zona para apoyar a los medios citados.
DOS DESAPARECIDOS Y 14 TRIPULANTES RESCATADOS CON VIDA
Llegaron allí a primera hora de la tarde del 23 de diciembre y comprobaron que el buque ruso se inundaba progresivamente y su estabilidad estaba evidentemente deteriorada. Parte de la tripulación, 14 de 16 personas, había abandonado el barco usando balsas salvavidas. Posteriormente fueron evacuados por el 'Clara Campoamor' al 'Draco' con vida y trasladados a Cartagena, pero no se localizó a dos tripulantes.
Entretanto, el capitán mantuvo "comunicaciones directas" con las autoridades marítimas españolas, "informando de las explosiones producidas a bordo y facilitando la relación de carga transportada", según la ministra.
A última hora de la tarde, el 'Serviola' constató que el 'Ursa Major' se inundaba y se hundía, y procedió a llevar a cabo un reconocimiento en el que se sintió "un fuerte olor a combustible" y "se observó que las grúas de cubierta tenían un alto grado de inclinación, lo que podría ocasionar su desprendimiento", ha leído la ministra.
De forma paralela, el buque de asalto anfibio ruso 'Ivan Gren' solicitó "formalmente" y avanzada ya la tarde, cuando el deterioro estructural del buque era ya "muy acusado", asumir el control del rescate, invocando el principio de jurisdicción del Estado de bandera previsto en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y pidió a los medios españoles que se mantuvieran a dos millas.
Las unidades españolas continuaron colaborando en las tareas de salvamento y rescate y en el posible control de una contaminación marítima a la distancia que había solicitado el barco ruso, pero el 'Ursa Major' terminó hundiéndose.
Dejó restos en la superficie que fueron investigados por el 'Ivan Gren', y el 'Clara Campoamor' recibió instrucciones para permanecer en la zona hasta el 24 de diciembre para evaluar la situación. El 'Serviola' también estuvo allí, monitorizando al 'Ivan Gren', que se trasladó hacia Levante. El Centro de Coordinación y Salvamento de Cartagena trató el accidente como un caso de búsqueda y rescate en aguas internacionales.
El precio quedó finalmente hundido a una profundidad aproximada de 2.500 metros, que hace "imposible" el rescate del barco. Por último, el informe de la Armada despeja que "ninguna autoridad ha atribuido el hundimiento del 'Ursa Major' a sabotaje o ataque deliberado".

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