martes, 16 de octubre de 2018 23:24
Sociedad

Científicos proponen un 'Arca de Noé' de heces humanas

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Los científicos han presentado planes para un "arca de Noé" microbiana para preservar los microbios benéficos que se encuentran en el interior de las personas que viven en algunas de las comunidades más remotas de la Tierra.


El movimiento para salvar a los microbios está impulsado por la preocupación de que los estilos de vida modernos están eliminando organismos que han colonizado los intestinos humanos durante milenios y que son vitales para la buena salud.


El depósito almacenaría las colecciones existentes de gérmenes "amistosos" recolectados de personas de todo el mundo para que pudieran ser estudiados antes de que desaparecieran. Los científicos creen que la investigación sobre los microbios podría conducir potencialmente a nuevos tratamientos para enfermedades modernas que van desde la obesidad hasta la diabetes.


"Queremos una copia de seguridad de todas estas colecciones en un país seguro y neutral donde puedan ser preservadas hasta que las entendamos completamente", comenta María Domínguez Bello, bióloga de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey. "Tenemos la hipótesis de que realizan funciones importantes y cruciales y no podemos permitirnos perderlos."


Publicada en la revista 'Science', la propuesta pide un equivalente microbiano de la Bóveda de Semillas, una caverna segura construida en una ladera de una montaña en la isla de Svalbard, en Noruega, donde los científicos esperan preservar la biodiversidad natural de las plantas. En lugar de almacenar semillas, la bóveda microbiana contendría colecciones de heces humanas y la rica mezcla de microbios que acechan en su interior.


Los estudios han demostrado que las personas que viven en comunidades tradicionales aisladas tienden a tener "microbiomas" intestinales mucho más diversos que los de las poblaciones occidentales y urbanas. Por ejemplo, los microbiomas de la mayoría de los estadounidenses son la mitad de diversos que los de los cazadores-recolectores de los pueblos amazónicos aislados. La discrepancia se debe a una serie de factores, desde antibióticos y agua clorada hasta antisépticos y cesáreas.


Pero Domínguez Bello señala a 'The Guardian' que las comunidades tradicionales están perdiendo constantemente sus ricos y diversos microbiomas a medida que entran cada vez más en contacto con el resto del mundo. "Cada vez que regresamos a las aldeas, se integran más y más". "Su primer contacto es típicamente con doctores, así que empiezan a tomar antibióticos, que creemos son parte de la ecuación."


La entrada a la Bu00f3veda de Semillas, Isla Svalbard, Noruega

La entrada a la Bóveda de Semillas, en la Isla de Svalbard, Noruega / CC


Domínguez Bello y sus colegas argumentan que la disminución progresiva de la diversidad de microbios intestinales puede desempeñar un papel en una serie de enfermedades modernas.


Enfermedades como la obesidad, el asma y la diabetes hasta la enfermedad intestinal inflamatoria, el autismo y las alergias alimentarias. 


"Creemos que los cambios en la microbiota humana que ocurren concomitantemente con la industrialización pueden ser un factor subyacente", señalan.


Los análisis de microbios encontrados en los intestinos humanos sugieren que se están perdiendo grupos específicos de estos, incluyendo una variedad llamada Oxalobacter formigenes. Esta bacteria descompone el ácido oxálico indigerible y su pérdida puede hacer que las personas sean más susceptibles a los cálculos renales, que son depósitos de oxalato de calcio.


"Esto es sólo el comienzo de nuestro conocimiento sobre los impactos de vivir en un mundo industrializado", escriben los científicos. "Necesitamos entender mejor qué cepas en las poblaciones humanas están disminuyendo y cuáles son las implicaciones funcionales y patológicas para estas pérdidas."


Según los planes, las universidades y otras organizaciones que mantienen colecciones de microbios intestinales depositarían muestras en la cámara acorazada para su custodia. El acceso a los microbios sería sólo a través de la organización depositante.


John Cryan, uno de los principales investigadores de microbios en el University College Cork, sostiene que había una necesidad 2convincente para crear un depósito de microbios".


"Está claro que a través de la industrialización, el cambio climático y los cambios en el estilo de vida hemos perdido y seguimos perdiendo muchos de los microbios que tenían nuestros antepasados".


"Llevará muchos años, incluso generaciones, para determinar completamente las complejas interacciones entre bacterias específicas y humanos y el grado en que estos microbios perdidos impactan nuestra salud".

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