domingo, 20 de septiembre de 2020 12:40
Sociedad

​¿Te quejas todo el tiempo? Eso puede ser bueno para tu salud

|

Quejarse de tu amigo, jefe o vecino, de las facturas y el tráfico, de la lentitud de la gente en las colas, del tiempo o del exceso de trabajo, es saludable y, sobre todo, recomendable. Lo que necesitas saber es cómo quejarte, para que las quejas puedan traer beneficios y no sólo negatividad y depresión.


"Sí, es bueno quejarse; sí, es malo quejarse; y sí, hay una forma segura de hacerlo", dice Robin Kowalski, profesor de psicología de la Universidad de Clemson, al 'The New York Times'.


Según los expertos, quejarse puede tomar tres formas: regañar, resolver y reflexionar. Saber qué tipo de comportamiento adoptar al quejarse puede ayudar a crear hábitos que hacen que quejarse sea más estratégico. Es bueno para la salud emocional y una gran manera de construir relaciones más fuertes con los demás.


"Como sociedad, no somos muy buenos expresando sentimientos, por lo que es bastante común quejarse para expresar un sentimiento", dice Tina Gilbertson, psicoterapeuta y autora de "Constructive Wallowing".

Queja, discusiu00f3n, personas discutiendo



También usamos el acto de quejarse como una herramienta social. "Las personas se sienten más cercanas entre sí, por lo que la amistad sale realmente fortalecida", dice Margot Bastin, que estudia la comunicación entre amigos en el departamento de psicología de la universidad belga KU Leuven.


Nos quejamos porque la vida no es perfecta y porque expresar sentimientos negativos "no sólo es normal, sino también saludable", dice Kowalski.


¿LA MEJOR MANERA DE QUEJARSE? CON LA SOLUCIÓN A LA VISTA


La mejor manera de quejarse es cuando las quejas se centran en la solución del problema. Porque quejarse también es una forma de desahogarse, incluso con nosotros mismos. Lo que no es saludable es una obsesión negativa con algo, incluso una queja.


Angela Grice, una logopeda que estudió neurociencia en la Universidad Howard y el Laboratorio de Neurocognición del Lenguaje en la Universidad de Columbia, dice que el acto de quejarse puede dar lugar a "quejas instrumentales" - que se hacen con un propósito, es decir, la solución de un problema - y éstas pueden ser beneficiosas.


El acto de regañar nos ayuda a tener una visión y a dar nombre a lo que sentimos. "Reconocer los sentimientos es saludable, es fisiológicamente bueno y es bueno para nuestra salud emocional", dice Gilbertson.


Además del vínculo social que se crea al quejarse, la retroalimentación de los demás puede ayudarnos - podemos ver si los comentarios de un jefe fueron realmente injustos - a observar patrones en las cosas que nos molestan o a detectar un problema mayor no identificado.


Bastin subraya que esta "revelación emocional es importante", pero "la forma en que la revelamos" es lo que determina si la interacción tiene un impacto positivo o negativo, no sólo en el que se queja, sino en el receptor de la queja.


Es importante evitar el acto de retroceso. Bastin dice que prestar atención a nuestros hábitos puede empezar a cambiarlos. ¿Ejemplos? Respira antes de llamar a un amigo para desahogarse, o reflexiona rápidamente si realmente tenemos que quejarnos en ese momento.


Lo importante es crear el hábito de pensar conscientemente en el propósito de la conversación, "en lugar de ir en el piloto automático negativo", lo que llevará a "cortas y agradables sesiones de quejas, lo que es importante para construir relaciones que no sólo se centren en las emociones negativas", defiende Bastin.

COMENTAR

Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Aviso-legal Cookies Consejo editorial version mobil