martes, 26 de mayo de 2026 09:59

Sociedad

Botín usó sociedades en Islas Vírgenes y Panamá para disfrazar su dinero

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La familia Botín tenía, además de su fortuna oculta en el HSBC de Suiza, un entramado de sociedades opacas en Panamá y las Islas Vírgenes con numerosos testaferros para esconder quién estaba detrás de sus cuentas. Así lo publica El Confidencial, que ha tenido acceso a la famosa 'lista Falciani', extraída a partir de una investigación coordinada por Le Monde y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en sus siglas en inglés). A pesar de esta clara voluntad de ocultación, ni Hacienda ni el juez Fernando Andreu consideraron que existiera delito fiscal después de que los Botín regularizaran su situación con el pago de 211 millones. El contenido completo de esta documentación lo publicará en exclusiva El Confidencial a partir de este lunes.

Tal y como publica El Confidencial, esta lista es una relación de clientes con cuentas opacas en el HSBC que Hervé Falciani, entonces empleado del banco británico en Ginebra, grabó en un CD y entregó a la Hacienda francesa en 2009. Las autoridades galas, a su vez, reenviaron a las españolas la información sobre los ciudadanos de nuestro país que aparecían en la lista. Se trata de unos 2.700 clientes reales (hay muchas cuentas inactivas o vacías) a los que ha tenido acceso esta investigación internacional. El Confidencial publicará a partir de mañana los nombres más destacados de los españoles que aparecen en esta lista.

Hasta la fecha, la familia Botín -los hermanos Emilio y Jaime, así como todos sus hijos, entre ellos la actual presidenta del Santander, Ana Patricia- era el único apellido ilustre presente en la lista conocido. El escándalo salió a la luz cuando el juez Andreu de la Audiencia Nacional (el mismo que instruye ahora el 'caso Bankia') imputó a todo el clan en junio de 2011 pese a que ya habían abonado los 211 millones para cubrir el dinero defraudado y pensaban que con eso ya quedaba regularizada su situación.

Los nombres han comenzado a publicarse tras un trabajo de investigación conjunto llevado a cabo por el Consejo Internacional de Periodistas de Investigación y diversos medios internacionales como Le Monde, The Guardian, la BBC o El Confidencial. España es uno de los países con mayor número de implicados, con 2.694 personas incluidas en la lista de clientes del HSBC. El dinero acumulado entre 2006 y 2007 ascendía a 2.317 millones de dólares, unos 1.769 millones de euros al cambio de 2007.


También hay personajes del mundo del deporte, como los excampeones del mundo de Fórmula-1 Fernando Alonso y Michael Schumacher, así como el que fuera jefe de equipo de Renault, Flavio Briatore, el piloto de MotoGP Valentino Rossi o el tenista Marat Safin. Además, han aparecido otros nombres, como el de los músicos David Bowie y Tina Turner, la modelo Elle MacPherson, el diseñador Valentino, el actor Christian Slater o incluso el rey de Marruecos, Mohammed VI y el de Jordania, Abdalá II. Además, figuran traficantes de droga, de armas o de diamantes, así como a señores de la guerra o personas relacionadas con la financiación del terrorismo.


Los medios anteriormente citados prometen desvelar en los próximos días un mayor número de nombres de personas populares presentes en esta 'Lista Falciani'.


UN ENTRAMADO PARA ESCONDER A LOS TITULARES

En efecto, la documentación aportada por Falciani y publicada por El Confidencial, demuestra que los Botín utilizaron una verdadera telaraña de sociedades para esconder al máximo quién era el propietario real del dinero, la mayoría de las cuales están domiciliadas en los paraísos fiscales de Panamá y las Islas Virgenes Británicas del Caribe (concretamente la isla de Tórtola), que a su vez figuran a nombre de numerosos testaferros.

La sociedad más importante del entramado se llamaba North Star y es a nombre de quien figuraban los cinco números de cuenta que los autos del juez Andreu atribuyen a Emilio Botín, fallecido el pasado mes de septiembre. Esta firma estaba domiciliada en Panamá -aunque tiene varias direcciones en Suiza- y fue disuelta el 19 de mayo de 2011, es decir, un mes antes de la imputación de la familia.

La familia adujo entonces que ese patrimonio procedía del dinero que sacó de España el padre de Emilio y Jaime, Emilio Botín Sanz de Sautuola y López, en la Guerra Civil cuando fue destituido de sus cargos en la entidad financiera, que había sido intervenida. Es de suponer que este dinero cambió en varias ocasiones de entidad, puesto que la primera cuenta relacionada con los Botín en el HSBC se abrió en 1986, según la documentación consultada.



ANDREU ARCHIVÓ LA QUERELLA PESE A LA OCULTACIÓN

Sin embargo, en un auto de 22 de mayo de 2012, tal y como recuerda El Confidencial, Andreu decretó el archivo de la querella contra la familia Botín, al considerar que los banqueros habían pagado las deudas que tenían pendientes con los 211 millones y que dicha regularización "ha pretendido, en base a la documentación acreditativa de los hechos de la que han dispuesto, adecuarse en todo momento razonablemente a lo establecido en la normativa", según el peritaje realizado por los propios inspectores de Hacienda.

El propio Andreu dejaba claro que eso no significaba que los Botín no hubieran cometido un delito ni que hubieran regularizado por arrepentimiento: "La Ley no juzga comportamientos morales ni la aplicación de la excusa está en función de móviles altruistas". Y añade que "se trata de una causa de exención de la responsabilidad criminal ajena al contenido de injusto y, probablemente también, de culpabilidad del hecho".

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