Bruselas plantea mejorar la gestión pesquera del Mediterráneo y aplicar la obligación de desembarque en 2023
La Comisión Europea ha presentado este miércoles su agenda pesquera para el próximo año que incluye una mejor gestión de la actividad en la cuenca del Mediterráneo y la aplicación "adecuada" de la obligación de desembarque en aguas comunitarias.
Esta 'hoja de ruta', además, contempla la mejora en la recopilación de datos que se utilizarán para el asesoramiento científico y los análisis económicos y más acciones para proteger los ecosistemas marinos.
El Ejecutivo Comunitario ha explicado que los esfuerzos de conservación pesquera emprendidos en aguas comunitarias "están dando sus frutos" y ha concluido que la política pesquera de la UE ha contribuido a reducir la sobrepesca.
"Estamos viendo tendencias positivas: más peces en el mar, creciendo hasta la madurez, menos combustible utilizado durante la captura y técnicas con menos impacto ambiental", ha subrayado el comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, en un comunicado.
Además, el Ejecutivo comunitario ha indicado se necesitan más esfuerzos para proteger los recursos marinos de la UE, manteniendo los niveles de ambición a nivel comunitario y extendiéndolos a otros países externos al mercado único como Noruega o Reino Unido, según desvela el informe sobre gestión pesquera 'Hacia una pesca más sostenible en la UE', que se remite a cifras evaluadas por agencias científicas independientes.
El comisario de Pesca ha destacado la necesidad de mantener estos esfuerzos especialmente en el mar Mediterráneo y el Báltico, para proteger a las especies y los hábitats "sensibles", ya que a largo plazo implicará más pescado en la mesa y comunidades pesqueras más prósperas.

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