Los créditos en riesgo de las financieras caen a mínimos históricos desde 2008
El volumen de préstamos dudosos de las financieras se sitúa en 2.404 millones de euros, la cifra más baja en 17 años. La morosidad baja al 5,42% gracias al aumento del crédito concedido y a la mejora en el comportamiento de los clientes.
El sector financiero en España registra datos alentadores: los préstamos que corren riesgo de impago en las financieras se reducen a niveles no vistos desde mayo de 2008. Esta mejora refleja tanto el incremento en el volumen de crédito concedido como una recuperación de la capacidad de pago de los clientes. Los expertos destacan que, aunque las financieras suelen tener una morosidad más alta que los bancos tradicionales, su menor tamaño y especialización hacen que la situación sea más controlable.
Qué son las financieras de crédito
Las financieras de crédito son entidades especializadas que ofrecen préstamos para operaciones concretas, como créditos al consumo, financiación de vehículos o electrodomésticos, leasing, factoring y tarjetas de crédito. A diferencia de los bancos tradicionales, estas entidades no pueden captar depósitos de los clientes, por lo que su actividad se centra exclusivamente en la concesión de crédito. Muchas grandes empresas, como cadenas de supermercados o fabricantes de vehículos, cuentan con su propia financiera para ofrecer financiación directa a sus clientes al adquirir productos o servicios, lo que permite una mayor flexibilidad en las operaciones y un seguimiento más cercano del riesgo asociado a cada préstamo.
Reducción histórica de los créditos dudosos
El volumen de créditos dudosos de las financieras alcanzó en junio de 2025 los 2.404 millones de euros, una cifra que marca mínimos históricos desde 2008. Esta disminución se ha producido de manera progresiva: frente a mayo de 2025, los créditos dudosos han caído en 166 millones de euros, mientras que comparado con junio de 2024, la reducción asciende a 2.883 millones de euros. Estos datos reflejan una mejora sostenida en el comportamiento de los clientes y en la gestión del riesgo por parte de las entidades, así como la consolidación de estrategias más eficaces para minimizar los impagos.
Morosidad y comparación con los bancos
La morosidad de las financieras, que mide el porcentaje de créditos dudosos sobre el total de préstamos concedidos, se ha situado en el 5,42%, el nivel más bajo desde diciembre de 2019, antes de la pandemia de Covid-19. Este descenso supone una reducción significativa respecto al 6,03% registrado en mayo y al 6,43% del mismo mes del año anterior. En comparación, los bancos tradicionales mantienen una morosidad más baja, del 2,89%, pero gestionan un volumen de crédito mucho mayor, superior a 1,13 billones de euros. Por lo tanto, aunque la tasa de impago de las financieras es más elevada, el riesgo global es menor debido al tamaño reducido del sector y a su especialización en productos concretos.
Factores que explican la mejora
La mejora en los niveles de crédito dudoso responde a varios factores. En primer lugar, el volumen total de préstamos concedidos por las financieras ha aumentado en 1.730 millones de euros respecto a mayo, alcanzando los 44.332 millones en junio. Este incremento no solo amplía la actividad del sector, sino que también contribuye a diluir el impacto relativo de los créditos problemáticos. En segundo lugar, la recuperación en la capacidad de pago de los clientes ha sido determinante. Una mayor estabilidad económica y una gestión más eficiente de los préstamos han permitido reducir los impagos, incluso en segmentos de consumo más sensibles a fluctuaciones económicas. Además, la especialización de las financieras en tipos concretos de crédito facilita un control más estrecho del riesgo, permitiendo anticipar y mitigar problemas antes de que se conviertan en impagos significativos.
Perspectivas para el sector
El descenso histórico de los créditos dudosos y la caída de la morosidad reflejan un sector financiero en recuperación. Las financieras de crédito muestran una evolución positiva, tanto por la mejora en el comportamiento de los clientes como por el incremento en el volumen de préstamos concedidos. Si bien las tasas de impago siguen siendo superiores a las de los bancos tradicionales, el tamaño más reducido y la especialización de estas entidades permiten gestionar el riesgo de manera más eficaz. Los analistas coinciden en que esta tendencia fortalece la estabilidad del sector y aporta confianza a los consumidores, que cada vez perciben a estas entidades como una opción más segura para acceder a financiación de consumo o productos específicos.
Estabilidad del sector financiero
La evolución de las financieras de crédito en España demuestra que, incluso en un contexto económico incierto, es posible reducir significativamente los préstamos en riesgo y mantener la morosidad bajo control. La combinación de un aumento de la actividad crediticia, una gestión eficiente del riesgo y la recuperación de la capacidad de pago de los clientes sitúa al sector en una posición más sólida, contribuyendo a la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. En un momento en que los consumidores buscan alternativas fiables para financiar sus compras, estos datos ofrecen un mensaje alentador tanto para los hogares como para los mercados.
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