Tractorada clama en Bilbao contra el acuerdo UE-Mercosur porque "la alimentación es un derecho, no mercancía"
Convocados por EHNE y ENBA critican que "las beneficiadas son las multinacionales" y no los productores "ni europeos ni latinoamericanos"
Más de 70 tractores procedentes de todas las comarcas de Vizcaya se han manifestado este jueves por las calles de Bilbao bajo el lema '¡UE-Mercosur Stop! La alimentación no es una mercancía', convocados por los sindicatos EHNE y ENBA, para reivindicar que la alimentación es "un derecho básico" y exigir que no se aplique "bajo ningún concepto" el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Los alrededor de 75 tractores, con aperos, remolques y cisternas empleadas en su labor, se han concentrado en torno a las 10 y media en la explanada de San Mamés, a donde han accedido en tres columnas procedentes de Markina, Mungia y Karrantza y entrar en Bilbao por Ibarsusi, Elorrieta y Zorrotza.
Con posterioridad, la comitiva ha partido en torno a una hora después para recorrer la Gran Vía bilbaína, en dirección al Teatro Arriaga, donde han llevado a cabo un acto a modo de colofón de la protesta, en el que han intervenido distintos representantes de ambos sindicatos agroganaderos vascos.
En declaraciones previas a la manifestación, el responsable de EHNE, Unzalu Salterain, ha explicado los motivos de la movilización convocada esta vez en la capital vizcaína, cuyo mensaje central, ha subrayado, es que "la alimentación tiene que estar fuera de todos los tratados de libre comercio porque no es una mercancía sino un derecho básico".
Salterain ha precisado que esta movilización estaba centrada en el tratado con Mercosur, pero que el posicionamiento del sector agroganadero vasco "vale perfectamente también para el tratado que se acaba de firmar con India esta misma semana".
Tras recordar que el acuerdo de Mercosur está en los tribunales europeos, ha exigido que no se ponga en marcha no solo hasta que se pronuncie el Tribunal Europeo, sino que quede en suspenso "hasta que vote el Parlamento Europeo si verdaderamente acepta el acuerdo que plantea la Comisión Europea con los países de Mercosur".
Salterain ha asegurado que el tratado no solo perjudica el modelo de pequeña y mediana producción de baserritarras vascos y europeos, sino que en su defensa también tienen en cuenta a los productores de Brasil, Argentina o Paraguay porque, ha subrayado, "las grandes beneficiadas de este tipo de acuerdos, al final, son las multinacionales".
El representante de EHNE ha incidido en que estas multinacionales, "no son algo genérico, sino que tienen cara y siglas" y que, ha añadido, una de ellas, la brasileña JBS, "tiene relación directa con Euskadi" ya que construye en la actualidad en San Sebastián la mayor planta de carne sintética de laboratorio, con capacidad para una producción de hasta 4.000 toneladas.
En este punto, Salterain ha recordado que la multinacional brasileña cuenta para este proyecto en San Sebastián con "un fuerte apoyo financiero por parte del Gobierno Vasco" pese, ha añadido, a que, además de ser la multinacional "más beneficiada en el mundo de la carne con este tipo de tratados", fue "la causante del mayor caso de corrupción de Brasil hace unos cuantos años con la compra de políticos".
En todo caso, el representante sindical ha querido también lanzar un mensaje de esperanza desde el sector agroganadero vasco y apelar a la ciudadanía para que, como parte consumidora, actúe como "un cinturón de apoyo y seguridad en este contexto y consuma producto de aquí, de cercanía, como antídoto para nuestros grandes males".
MONEDA DE CAMBIO
El portavoz de EHNE ha reiterado que el sector agroganadero no puede seguir siendo "moneda de cambio" en tratados comerciales. "Hay que parar de alguna manera este tipo de dinámicas si no queremos cargarnos todo el sector de unos países y de otros".
Preguntado por si se consideran un daño colateral de acuerdos comerciales más globales que atañen a otros sectores, Salterain ha remarcado que no son un daño colateral sino afectados directos ya que, ha proseguido, hablar de que somos sector estratégico queda y suena muy bien, pero eso hay que demostrarlo con los hechos y con políticas que vayan a proteger de forma directa a este sector".
Por último, Salterain se ha mostrado convencido de que todas estas movilizaciones "van a dar frutos", de forma que "los parlamentarios en Europa tendrán que pensarse mucho verdaderamente qué van a votar".

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