Dos polémicas en estos días (hay otras), pero dos que, como siempre, han generado polémica en los partidos de la oposición y en aquellos que, apoyando al gobierno parlamentariamente, si no hay contrapartidas votan con la oposición sin importarles hacerlo con aquellos partidos que, según ellos, son antagónicos. La política es la ley de 2+2, no tiene por qué ser necesariamente 4; depende, y no me refiero a la afirmación de Descartes, sino a la actuación de los partidos políticos cuando intentan justificar algunas de sus acciones. Es que las matemáticas tienen mucha “tela”.
La noticia anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de legalizar a unos 500.000 inmigrantes que estén en territorio español antes del 31 de diciembre del pasado año ha sido acogida de diferente manera, según la ideología de los partidos. Para Podemos, según explicaban el dúo Belarra-Montero, la propuesta ha sido de ellas y Sánchez la ha aceptado. Para arreglarlo, seguían afirmando que no hay contrapartida: apoyar los presupuestos. Todos nos creemos que lo que dicen ellas es verdad y añadiría la famosa frase de uno de los hermanos Marx, Chico Marx: “¡Y dos huevos duros!”. Nada es gratis, y más si con ese anuncio le tiran una muy directa a su excompañera, Yolanda Díaz, que anda en horas bajas.
Junts, en boca de su portavoz, Miriam Nogueras (la sonrisa profiden), que hace unos días seguía anclada en no cambiar el preámbulo de la ley de inmigración por algo tan “simple” como que le brinda las competencias en Catalunya. Esta “delegación” de competencias sobre inmigración está incluida en los acuerdos (que se conozcan) de Junts y PSOE, y que, según Nogueras, hay más que no se han cumplido. Pero como la peluquería está para que las mujeres (y también los hombres) se corten el pelo, pues eso ha hecho la portavoz de Junts y ha aceptado este miércoles un cambio en el ya famoso preámbulo de la ley para la delegación de competencias en inmigración. Que, dicho sea de paso, el lehendakari Imanol Pradales, que estuvo de visita oficial en La Moncloa el pasado martes, también ha reclamado el traspaso de competencias de inmigración y, además, el traspaso de las competencias de aeropuertos y “la actualización” del cupo vasco. Una visita muy productiva, si se cumple.
El mes de septiembre del pasado año, recordemos que Podemos, junto con PP y Vox, le puso el freno a la famosa ley. La muestra de que 2+2 puede que no sea 4. Mientras que Podemos se ha apuntado un tanto con la regularización de los inmigrantes, PP y Vox han salido en tromba contra la medida regulatoria. Los más irracionales, los de Vox, que cuanto más gorda la dicen, más votos suman. En su cuenta de X, Abascal, como es habitual en él, ponía verde al presidente del Gobierno y afirmaba que Sánchez “edia al pueblo español y quiere sustituirlo”.
Los inmigrantes son esas personas que vienen a trabajar, que hacen falta. Solo hay que fijarse un poco cómo en determinadas profesiones (no son las más agradables) realizan esos trabajos. Están ahí, en muchas ocasiones con miedo a que les pare la policía, les pidan la documentación y no la tengan. Tengo la intuición de que los que más vociferan son los que deben trabajar para ellos en no en buenas condiciones.
Mientras, el otro tema que nos dejaba este martes es que PP, Junts y Vox han tumbado el decreto ley que recogía la revalorización de las pensiones, lo hacía justificando que esta propuesta estaba dentro del decreto ómnibus. PP y Junts manifestaban después que no están en contra de la revisión… De todas maneras, buena parte de los jubilados han mostrado su malestar por la actitud de estos partidos.
Todo esto ocurre con la situación del transporte ferroviario y el tiempo meteorológico, que anda muy revuelto: lluvia, viento, nieve… Y con la amenaza de Trump, que ya ha enviado a un buen número de barcos que están cerca de los objetivos que se ha marcado el imperialista presidente de los Estados Unidos. Un panorama que algunos consideran ya de preguerra.

Escribe tu comentario