Los auditores de la UE avisan de que la diversificación en materias primas críticas sigue siendo insuficiente
El Tribunal de Cuentas Europeo ha advertido este lunes de que la Unión Europea corre el riesgo de no contar con suficientes materias primas críticas para impulsar la transición energética y sostener su industria, debido a la fuerte dependencia exterior y a los avances todavía limitados en diversificación de proveedores, producción interna y reciclaje.
Así lo han confirmado los auditores europeos al presentar su último informe, en el que subrayan que "sin materias primas estratégicas no habrá autonomía estratégica" y avisan de que "cualquier discurso sobre transición energética y competitividad queda vacío" si la UE no logra asegurar estos recursos esenciales.
"La UE depende de otros países para la mayoría de las materias primas críticas. Esto nos hace vulnerables y desacredita nuestro objetivo de ser una potencia geopolítica fuerte e independiente, especialmente si alguno de nuestros socios comerciales decide utilizar esa dependencia como arma", ha añadido uno de los portavoces del Tribunal en rueda de prensa.
En este sentido, recuerdan que tecnologías como baterías, aerogeneradores o paneles solares requieren minerales clave como el litio, níquel, cobalto, cobre o las tierras raras, cuya producción y procesamiento se concentran actualmente en unos pocos países terceros como China, Turquía o Chile, lo que deja a Europa expuesta a interrupciones del suministro.
El Tribunal reconoce que la UE ha adoptado medidas importantes en los últimos años, como el Reglamento de Materias Primas Fundamentales de 2024, pero concluye que los resultados siguen siendo insuficientes y que asegurar el suministro mediante importaciones diversificadas, mayor producción interna y reciclaje "sigue siendo difícil".
IMPACTO POCO CLARO DE LOS ACUERDOS COMERCIALES
En cuanto a la diversificación de proveedores, los auditores señalan que, pese a que la UE ha intensificado su acción exterior mediante acuerdos de libre comercio, "no está claro" hasta qué punto estas herramientas han reforzado realmente el suministro, ya que no existen datos cuantificados sobre su impacto ni evaluaciones específicas por parte de la Comisión.
El informe advierte asimismo de que la UE sigue dependiendo en exceso de unos pocos países. Aunque el Reglamento fija como meta que en 2030 ningún material estratégico dependa en más de un 65 % de un solo proveedor externo, ese límite ya se supera actualmente en el procesamiento de minerales como el litio o el magnesio, según el Tribunal.
En cuanto a la producción dentro de la UE, los auditores identifican "cuellos de botella financieros, jurídicos y administrativos" que siguen frenando la exploración, la extracción y el procesamiento, y recuerdan que aunque la Comisión se comprometió en 2021 a incorporar criterios de financiación sostenible para estas actividades en la taxonomía europea, "hasta la fecha no ha presentado ninguna propuesta".
Además, añaden que los procedimientos de autorización "largos y complejos" continúan retrasando el desarrollo de proyectos mineros, y constatan que, en noviembre de 2025, solo 16 de los 27 Estados miembro habían creado las "ventanillas únicas" nacionales previstas para agilizar estos trámites.
AVANCES INSUFICIENTES EN CIRCULARIDAD Y RECICLAJE
El Tribunal pone también el foco en el reciclaje y la circularidad, al concluir que "no se está aprovechando plenamente" el potencial de una gestión sostenible de los recursos y que la sustitución de materiales críticos no está suficientemente integrada en la legislación comunitaria.
En este contexto, el informe señala que diez de las 26 materias primas necesarias para la transición energética "no se reciclan en absoluto" en la UE, mientras que otras siete registran tasas de reciclado de entre el 1 % y el 5 %, una situación que atribuye a costes elevados, disponibilidad limitada y barreras tecnológicas y normativas.
Sobre los llamados "proyectos estratégicos" previstos en el Reglamento de Materias Primas Fundamentales, advierte de que persisten obstáculos: faltan recursos administrativos, no hay financiación específica de la UE y, aunque desde 2025 deberían haberse convocado al menos cuatro rondas anuales, la Comisión solo había lanzado dos hasta noviembre de ese año.
Como respuesta, el Tribunal recomienda mejorar el seguimiento del impacto real de los acuerdos comerciales y asociaciones estratégicas sobre el suministro, facilitar inversiones en exploración, extracción y procesamiento dentro de la UE, así como avanzar en objetivos de reciclaje más específicos y, cuando sea viable, vinculantes por materia prima.
Los auditores también piden integrar la sustitución de materiales críticos en la legislación industrial europea y subrayan la necesidad de que los proyectos estratégicos se orienten a aportar suministro efectivo, especialmente mediante acuerdos de compra con empresas europeas.

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