Hosteleros califican de positiva la Semana Santa pese a la presión de costes y desigual evolución territorial
La hostelería ha calificado de positiva la Semana Santa en un contexto marcado por la presión de los costes, la contención del gasto, la incertidumbre y pese a la desigual evolución territorial, según los datos de Hostelería de España.
En concreto, el 77,6% de los negocios ha reconocido tener una evolución igual o mejor que en 2025, aunque con una marcada disparidad de resultados según el destino y la actividad. Así, la campaña ha estado sostenida principalmente por el turismo nacional, con un gasto medio concentrado entre 20 y 40 euros, aunque con segmentos relevantes de mayor gasto.
No obstante, la Semana Santa ha presentado un comportamiento desigual por territorios, muy condicionado por la climatología, el tipo de destino y el peso del turismo nacional, con diferencias claras entre costa, interior y grandes ciudades.
Mientras que en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco la evolución ha sido irregular, debido al mal tiempo y a una menor afluencia turística, especialmente en hostelería urbana y ocio nocturno, en el centro del país (Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha) se han dado resultados desiguales con debilidad en grandes ciudades por la salida de residentes, pero un mejor comportamiento en destinos de interior turístico y rural.
En Andalucía se han dado resultados positivos, donde el tiempo acompañó, y retrocesos ligados a menor gasto medio y fuerte dependencia de días clave, mientras que en el Arco Mediterráneo, que concentra a Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia, se ha dado un comportamiento en general más favorable, apoyado en el turismo nacional y buena ocupación en zonas costeras, aunque con presión sobre márgenes. En Baleares han registrado una evolución estable, con buena ocupación, pero gasto contenido y elevada sensibilidad al aumento de costes.
No obstante, la presión de los costes -especialmente en personal, energía y aprovisionamientos- continúa afectando a la rentabilidad, incluso en establecimientos con buen comportamiento, mientras que el clima adverso, la contención del gasto y la incertidumbre económica explican buena parte de las evoluciones negativas.
Respecto a la facturación, se ha mostrado un comportamiento desigual, con resultados extremos tanto al alza como a la baja, lo que refleja una mayor polarización de resultados, con establecimientos muy beneficiados y otros claramente perjudicados.
Entre los establecimientos que mejoraron resultados, casi dos tercios registraron aumentos de facturación superiores al 5%, mientras que más de un 38% superó incluso el 10%, lo que apunta a una demanda concentrada y a una buena respuesta del consumo allí donde la afluencia fue favorable. Por el contrario, entre quienes empeoraron, casi la mitad sufrió caídas superiores al 10%, lo que indica que cuando la campaña fue negativa, lo fue de forma significativa, sin términos intermedios.
Una Semana Santa que ha estado sostenida por el turismo nacional, que ha sido el predominante en el 68% de los casos, seguido del cliente local o habitual (22%), mientras que el turismo internacional tuvo un peso reducido (en torno al 10%).
La patronal hostelera ha señalado que este patrón explica en parte tanto la buena evolución en determinadas zonas como la contención del gasto en otras, especialmente en áreas menos turísticas.
SIN IMPACTO DEL CONFLICTO EN ORIENTE MEDIO
Respecto a la presión por los costes, que siguen tensionando la rentabilidad de los hosteleros, casi un 40% ha declarado incrementos "importantes", reflejo del impacto del aumento salarial, cotizaciones y extras en campañas festivas.
Esta evolución está erosionando los márgenes, incluso en negocios con buena facturación, y se consolida como una preocupación estructural del sector.
Entre los establecimientos que registraron peores resultados, las causas más citadas fueron el mal tiempo, la menor afluencia turística, la contención del gasto y la incertidumbre económica, junto a cambios en los hábitos de consumo, como la reducción de cenas o la concentración de clientes en determinados días y zonas.
En este contexto, los hosteleros han limitado el impacto del conflicto en Oriente Medio, ya que para el 65% no ha tenido impacto en la actividad durante Semana Santa. No obstante, un 24% percibió un efecto negativo, mientras que un 12% considera que pudo beneficiar a algunos destinos por el desvío de flujos turísticos.

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