Oliver Blume (Grupo Volkswagen) pide flexibilidad para adaptarse a los objetivos de emisiones de la UE
Confía en que el Cupra Raval contribuirá a mantener la cuota de más del 20% en el segmento de coches pequeños en Europa
El consejero delegado del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, ha señalado que las firmas automovilísticas europeas necesitan "flexibilidad" por parte de la Unión Europa a la hora de abordar la transformación hacia la movilidad sostenible.
Por este motivo, en un encuentro con medios al que ha accedido Europa Press, Blume ha pedido "tiempo" a la Unión Europea para adaptarse a los objetivos de emisiones de CO2 fijados para 2035, con la vista puesta en lograr un acuerdo para abordar la transición entre 2028 y 2032.
"Hay una regulación fuerte en Europa, pero nosotros necesitamos menos reglas y que sean más concretas. Como empresas del sector necesitamos flexibilidad en la transformación", ha manifestado el directivo alemán.
Si bien, Blume ha señalado que la regulación europea actual es beneficiosa para el mercado de coches pequeños y por eso confía en que los nuevos lanzamientos como el Cupra Raval --su nuevo coche 100% eléctrico fabricado en España y que ha sido presentado este jueves-- jugará un papel importante para que el Grupo Volkswagen alcance los objetivos de emisiones.
Los tiempos para adaptarse a esta normativa depende del mercado, según ha apuntado Blume, que cree que el nuevo modelo de Cupra puede servir como un importante producto para incentivar la electromovilidad en países donde está menos desarrollada.
"Pensamos que este segmento va a crecer mucho en los próximos años y, con toda nuestra gama, Grupo Volkswagen va a mantener su cuota de mercado por encima del 20%. Es una oportunidad para crecer en electromovilidad en países donde está menos avanzada, como en Europa del Este", ha reflexionado.
De esta forma, si el mercado lo permite, el Grupo Volkswagen tiene como objetivo superar el umbral del 50% de producción de vehículos eléctricos para 2030, aunque dependerá de la capacidad de adaptación de los distintos países.
Para lograrlo, Blume ha argumentado que hace falta que, junto al lanzamiento de productos atractivos, se necesita que mejore la infraestructura de carga. "En España ha mejorado, pero se requiere un poco más, un esfuerzo extra, que pasa también por ajustar los precios de la energía", ha compartido.
"Hay avances positivos y visibles, que los clientes ya perciben en persona, pero seguiremos pidiendo que la infraestructura avance de forma más rápida, sobre todo en el área pública", ha añadido, por su parte, el consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt.
UNA POLÍTICA "QUE LUCHE POR LOS INTERESES EUROPEOS"
Además, respecto a la llegada de nuevos competidores chinos al mercado automovilístico europeo, Blume ha defendido que hace falta "una política que luche más por los intereses europeos", aunque se ha mostrado en "contra del proteccionismo". "Estamos contra el proteccionismo pero tenemos que pensar en nuestra industria", ha afirmado.
Así, se ha mostrado a favor de regulaciones "desde Europa y para Europa", con normativa que invite a todos los que vengan a vender en Europa a invertir en el continente y a contribuir a industrializar y crear empleo en la región.
"Hay muchas maneras de hacerlo pero necesitamos una política que luche por los intereses europeos. La regulación tiene que ser justa por ambas partes, y que resulte un 'win-win' para todos", ha resumido.
EL PLAN AUTO+, UNA AYUDA PARA IMPULSAR LAS VENTAS DE ELÉCTRICOS
En la misma línea se ha pronunciado el consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, quien ha defendido que esta es "la única forma" de tener una competencia justa con los fabricantes chinos, que también juegan con aranceles a la inversa.
Sobre esta cuestión, Haupt ha adelantado que, si bien es pronto para dar cifras, la eliminación de los aranceles al Cupra Tavascan en China, junto al lanzamiento de nuevos productos como el Cupra Raval o la extensión de su portfolio va a permitir que el grupo tenga mejores resultados que en 2025.
Además, el responsable de Seat ha valorado positivamente las políticas de incentivos de los gobiernos europeos, como el Plan Auto+ en España, porque son necesarias para asegurar el crecimiento del vehículo eléctrico en Europa mientras se atraviesa la actual fase de transición hacia la electromovilidad.
Finalmente, tanto Blume como Haupt han asegurado el compromiso del grupo con la fabricación en España, con una cadena de suministro completa de la que se beneficiará la producción del Cupra Raval, así como una inversión en el país en los últimos años de la que el directivo del Grupo Volkswagen se ha mostrado "muy orgulloso".
"Tenemos tres líneas de producción en Martorell a máxima carga, con flexibilidad de modelos por tipos de combustión. Estamos aprovechando las sinergias del grupo y ya llegará el momento de hablar del futuro", ha sentenciado Haupt.

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