Economía-Expertos destacan una regulación de IA que impulse uso responsable centrado en la persona y no frene innovación
La innovación en inteligencia artificial (IA) requiere regulación, pero una regulación que promueva el uso responsable de esta tecnología y tenga en el centro la protección de los derechos fundamentales de las personas, sin que ello suponga un freno a la innovación, como han coincidido expertos de la Administración Pública y empresas privadas, que también han destacado los retos y las oportunidades que presenta la adopción de esta tecnología.
La IA ha dejado de ser una tecnología de futuro para convertirse en una herramienta que ya está transformando la economía, la sociedad y el día a día de las personas; un avance que abre el debate en torno a su regulación y la soberanía tecnológica.
Este es precisamente el tema que ha ocupado la mesa redonda titulada 'Sostenibilidad, seguridad y gobernanza en un mundo dominado por la IA', enmarcada en la II Jornada Tecnológica de Europa Press celebrada este martes, en la que expertos de los sectores público y privado han compartido su visión.
"La tecnología no es el problema, sino el uso que se hace de ella", ha afirmado la directora de la división de Gobernanza y Planificación de la Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, María Jesús Martín, que ha citado el trabajo que se ha hecho con el Reglamento de IA de la Unión Europea, que regula los usos de esta tecnología y clasifica y prohíbe determinadas prácticas.
Martín ha incidido en que "ni en España ni en Europa hay que elegir entre innovación y derechos fundamentales", ya que se entiende que deben "ir a la par", una intención con la que ha mostrado su acuerdo el Manager de Relaciones Institucionales y Políticas Públicas de Google, Josetxo Soria, aunque ha insistido en que hay que "hacer la normativa útil y operativa para las compañías y la innovación".
"Tenemos la suerte de vivir en la Unión Europea, donde se esta poniendo a la persona en el centro y se está regulando para proteger a las personas", ha añadido el vicepresidente y director de negocio de Mobile Experience en Samsung España, David Alonso, que lo ha comparado con los otros dos grandes modelos regulatorios: el de Estados Unidos, que promueve el desarrollo de la IA con una moratoria reguladora, y el de China, más controlado por el gobierno.
NECESIDAD Y DEMANDA DE FORMACIÓN EN IA
Para utilizar la IA de la forma más adecuada posible, el trabajo debe ser conjunto, como ha apuntado María Jesús Martín al decir que se trata de "un ecosistema en el que participan las instituciones, los ciudadanos y las plataforma tecnológicas", ante el reto de abordar la velocidad a la que avanza esta tecnología y velocidad con la que se necesita crear una cultura crítica.
Esta cultura crítica es la que permite identificar los contenidos inadecuados, como los 'deepfakes', e incorporar la trazabilidad para determinar de dónde vienen y las marcas de agua para que sean identificados por cualquier sistema, como ya hacen herramientas como la marca de agua Synth ID o Likeness ID, que identifica los 'deepfakes' de creadores de contenido y famosos, ambas de Google.
Y trabajar en ella se presenta como un objetivo acuciante en tanto que la IA ya forma parte de nuestro día a día. Los expertos han destacado la colaboración público-privada para formar a los ciudadanos y las empresas, para que puedan hacer un buen uso de la IA, o al menos un uso consciente de esta tecnología, con el enfoque puesto en la seguridad de los datos.
En este sentido, el directivo de Samsung ha destacado la plataforma de seguridad Knox, presente en los 'smartphones' y otros dispositivos conectados de la marca, que protege frente a amenazas sofisticadas y que da a los usuarios controles para decidir dónde y cómo quieren que se gestionen sus datos, bajo un enfoque híbrido que abarca la nube y el dispositivo.
Esta herramienta responde a las necesidades de los usuarios. Según un estudio propio de Samsung, el 93 por ciento han mostrado preocupación acerca del control de la seguridad y la privacidad en sus dispositivos personales y cerca del 69 por ciento reclamara formación en ese sentido.
Más allá del uso personal, también se plantea la colaboración público-privada para cerrar una brecha de capacitación, que afecta a trabajadores y empresas. "Estamos ante un cambio estructural que requiere un esfuerzo conjunto para hacer una reflexión sobre las ofertas de empleo y la capacitación del futuro", ha indicado el directivo de Google.
La compañía tecnológica ya trabaja con socios como el Banco Santander y universidades públicas, como la de Sevilla, la de Zaragoza o la de Salamanca, para "tratar de formar al mayor número de personas posibles".
"Al principio de esta nueva ola de inteligencia artificial, las grandes empresas utilizaban aproximadamente el 40% de ellas sistemas de expertos de inteligencia artificial en todos sus procesos, mientras que las pymes solo hacían el 8%", ha apuntado.
Por su parte, David Alonso ha señalado que "la inteligencia artificial tiene que contribuir, no a crear nuevas brechas, sino a cerrarlas". Para ello, desarrollan programas como el de 'Samsung Innovaction Campus', junto con distintas universidad y organizaciones; y 'Desarrolladoras', para facilitar la incorporación de la mujer a STEM.
Desde la Dirección General de Inteligencia Artificial, el Gobierno ha puesto en marcha programas de formación, de mentorización y de conectar empresas, así como retos tecnológicos como el que ha permitido participar a la ciudadanía en la alineación de los modelos de IA que están desarrollando, para que incorporen "nuestro patrimonio lingüístico, nuestros valores éticos, nuestra cultura", ha completado la María Jesús Martín.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL
La mesa redonda también ha abordado las oportunidades que plantea la inteligencia artificial en la sociedad, como una tecnología capaz de hacerla avanzar. En Google cuantificaron este avance en términos económicos, de tal forma que si hubiera una adopción masiva de esta tecnología en España, tendría un impacto de entre "8.000 y 12.000 millones de euros en los próximos diez años", ha indicado el directivo, lo que ven como "aproximadamente, un empuje al producto interior bruto de un 8%".
Los expertos también han destacado su impacto a nivel social. En Samsung "no concebimos la tecnología sin que sirva para mejorar la vida de las personas", ha asegurado David Alonso. Este fin se articula a través del programa 'Tecnología con propósito', que ya ha desplegado proyectos como la 'app' The Mind Guardian, que usa la IA para ayudar a concienciar sobre la salud cerebral y prevenir la aparición del 40 por ciento de los casos de Alzheimer.
Google ha recordado su IA AlphaFold, que ya revolucionado el estudio de más de 200 millones de proteínas, y que en España utiliza el CSIC para el estudio de enfermedades como la enfermedad del sueño en África subsahariana, y el Hospital Niño Jesús para ayudar a niños con parálisis cerebral a dibujar escenarios que les ayuden en la recuperación.
A modo de cierre, la directora de la división de Gobernanza y Planificación de la Inteligencia Artificial ha abordado la importancia de la soberanía tecnología para evitar la dependencia de los proveedores, así como para conseguir una "adopción rápida, eficiente y agil" de la IA "sin perder de vista los derechos fundamentales" y "conseguir es democratizar" su uso, para que no se convierta en un freno para las empresas.

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