Vídeo | Ayuso critica la gestión de infraestructuras en España por tener al mando "a los inútiles más grandes"
La presidenta de Madrid denuncia el deterioro de las infraestructuras por la falta de profesionales cualificados.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha arremetido contra la gestión actual de las infraestructuras en España, asegurando que el mal funcionamiento de las mismas se debe a la presencia de "los inútiles más grandes" al frente de los cargos clave en el sector. La mandataria ha afirmado que la calidad de las infraestructuras ha decaído en los últimos años debido a la sustitución de técnicos y expertos por personas sin la preparación adecuada.
Un claro reproche al sistema actual de gestión
En un acto en Zaragoza, Ayuso ha compartido escenario con el candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, y no ha dudado en lanzar duras críticas a quienes ocupan cargos en empresas como Renfe. “Si teníamos a Koldo (García), portero de discoteca, de asesor en Renfe, qué puede salir mal. Qué puede salir mal cuando apartas a los técnicos y a los ingenieros buenos para poner al activista y al pelota del partido”, ha ironizado, refiriéndose a lo que considera una mala elección de personal para puestos de responsabilidad en sectores clave como el ferroviario.
La presidenta de Madrid ha señalado que España ha sido históricamente un referente mundial en infraestructuras, destacando la capacidad y el prestigio de sus ingenieros, empresas y profesionales. Según Ayuso, las empresas españolas de ingeniería, arquitectura y ciencia han sido aclamadas a nivel internacional por la calidad de sus proyectos. “Hemos tenido los mejores ingenieros, las mejores empresas, las mejores infraestructuras. Cuando una empresa española ha salido por el mundo a llevar trenes, a llevar obras públicas, éramos los mejores y todas las naciones del mundo se han rifado siempre a la empresa española”, ha afirmado con orgullo.
La pérdida de calidad: ¿quién está al mando?
Sin embargo, según la visión de Ayuso, en los últimos años algo ha cambiado. La presidenta considera que la caída en la calidad de las infraestructuras españolas es consecuencia directa de una mala gestión. “Pero desde hace unos años todo empieza a funcionar muy mal porque tenemos a los inútiles más grandes al frente de lo más importante, las infraestructuras”, lamenta. En sus declaraciones, Ayuso no escatima en señalar lo que para ella es la raíz del problema: la falta de experiencia y conocimiento de quienes ocupan puestos decisivos.
La crítica de la presidenta no es solo hacia los responsables directos de las infraestructuras, sino también hacia el sistema que permite la asignación de cargos sin tener en cuenta los méritos técnicos. Para Ayuso, la prioridad debería ser confiar en los expertos y en los profesionales capacitados para liderar los proyectos más relevantes para el país.
España, entre la admiración internacional y la realidad interna
Ayuso también ha subrayado que, a pesar del prestigio internacional de las infraestructuras españolas, la situación dentro del país es preocupante. Lo que antes era un sello de garantía mundial parece haberse visto empañado por la deficiente gestión interna. Esto, según la presidenta, afecta directamente a la imagen del país como líder en el sector de las infraestructuras.
En este sentido, ha hecho un llamado a la recuperación del nivel de excelencia que caracterizaba a las empresas españolas en el ámbito de la ingeniería y la construcción. A juicio de Ayuso, el país no debe conformarse con una gestión mediocre cuando tiene los recursos humanos y las capacidades para volver a ser un referente global.
Propuestas para la mejora de las infraestructuras en España
A pesar de las críticas, Ayuso también ha insistido en que la situación tiene solución, siempre que se retorne a un modelo de gestión basado en la capacidad técnica y el rigor profesional. En sus intervenciones, ha enfatizado que el sector público debe ser capaz de reconocer y utilizar el talento dentro de sus propias filas, garantizando que los proyectos de infraestructuras sean ejecutados con la calidad que España ha demostrado en el pasado.
La presidenta madrileña no ha ofrecido propuestas concretas sobre cómo lograr este cambio, pero ha dejado claro que el camino hacia la mejora pasa por un cambio de mentalidad en los cargos de responsabilidad, priorizando el conocimiento técnico sobre otros factores ajenos a la profesionalidad.

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