El Rey defiende que el vínculo transatlántico "trasciende cualquier coyuntura" y exige "lealtad" para protegerlo
El Rey Felipe VI ha defendido que el vínculo transatlántico "trasciende cualquier coyuntura" pero requiere de "lealtad y respeto debido", al tiempo que también ha puesto de relieve el "activo" que supone la "interdependencia" que existe en la actualidad entre España y Portugal.
Durante el discurso pronunciado en el almuerzo que los Reyes han ofrecido al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, el monarca ha subrayado que "Europa vive un momento existencial" que requiere que un refuerzo de la autonomía estratégica pero también del pilar europeo de la Alianza Atlántica.
"Debemos aprender a conciliar un refuerzo de nuestra autonomía estratégica con la preservación de la Europa del bienestar, de la cohesión social, de los servicios básicos, de la cultura", ha defendido, incidiendo en que la credibilidad de la UE se medirá "por el equilibrio entre nuestra capacidad de respuesta a los nuevos desafíos y nuestra fidelidad" a sus valores fundacionales
Al mismo tiempo, ha añadido en presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, "debemos ser capaces de fortalecer el pilar europeo en el marco de la Alianza Atlántica, que sigue siendo una referencia geopolítica insustituible".
En este sentido, ha recalcado que la importancia del vínculo transatlántico "trasciende cualquier coyuntura y se apoya en ideas tan básicas como irrenunciables: la democracia, el Estado de derecho, y las libertades individuales".
Protegerlo, ha proseguido Felipe VI, "pasa por la lealtad y el respeto debido entre aliados y una comprensión compartida, pese a las discrepancias, de los desafíos de nuestro mundo".
INTERDEPENDENCIA IBÉRICA
El Rey también ha querido poner en valor los estrechos vínculos entre los dos países, pese a que "hubo momentos en que españoles y portugueses nos dimos la espalda, como se la dieron tantos países europeos, en un tiempo histórico en que era moneda corriente afirmar los intereses propios en contra de los del país vecino".
"Aprendimos las lecciones de la historia y hoy comprendemos que nuestra interdependencia es un activo enorme, del que no queremos ni podemos prescindir", ha subrayado, incidiendo en que "con ese mismo espíritu se construye Europa", en la que entraron juntas España y Portugal hace ahora 40 años.
El Rey ha recordado que la visita de Rebelo de Sousa tuvo que ser pospuesta en dos ocasiones, primero por una intervención de urgencia de una hernia del mandatario luso, y luego el 6 de febrero como resultado del temporal que azotó a los dos países.
"La adversidad nos vuelve a mostrar hasta qué punto compartimos gran parte de lo que somos", ha señalado, expresando su "inmenso pesar" por las víctimas mortales que se han registrado en el país vecino.
La "hermandad" entre España y Portugal también quedó demostrada durante los incendios que asolaron las regiones fronterizas de los dos países el pasado verano y "que hemos combatido juntos, pues ambos países somos conscientes de la importancia del medio natural, del sector primario y las comunidades que basan en él su vida y su trabajo".
Por otra parte, ha apuntado que Iberoamérica atraviesa igualmente "un momento crucial" y ha sostenido que la Cumbre Iberoamericana que acogerá Madrid el próximo mes de noviembre debe ser "una oportunidad para trabajar juntos en los ámbitos digital, social y medioambiental y dar un nuevo impulso al sistema de cumbres".
"Ofrezcamos al mundo un modelo de cooperación en torno a la prosperidad compartida y el bien común", ha defendido, apostando también por hacer llegar "un mensaje de futuro escrito en dos lenguas, el español y el portugués, que a través de los siglos han configurado un espacio que abarca más del 10% de la población mundial: el espacio de la iberofonía".

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