Málaga en alerta: huelga indefinida en la red de saneamiento pone en riesgo el servicio
Los trabajadores de FCC-Aqualia inician un encierro ante salarios precarios y ausencia de negociación, mientras la ciudad se prepara para lluvias intensas
La huelga en las redes de saneamiento de Málaga da un paso más tras dos semanas de conflicto enquistado. Este lunes, los trabajadores de la UTE Málaga Redes Saneamiento —empresa vinculada a FCC-Aqualia que presta el servicio para EMASA— han iniciado un encierro indefinido como medida de presión. Según la plantilla, la protesta solo concluirá cuando se establezca una mesa de negociación real con capacidad de acuerdo.
El conflicto laboral se arrastra desde el 1 de febrero de 2026, tras el fracaso de la mediación en el Sercla. Al tratarse de un servicio esencial, se mantienen servicios mínimos para emergencias y avisos urgentes, pero la red de mantenimiento ordinario está paralizada.
El detonante principal es el convenio colectivo. Los empleados denuncian que trabajan sin un marco regulador claro, con jornadas largas, turnos de noches, festivos y fines de semana, y salarios bajos: alrededor de 1.200 euros para conductores y 1.150 para peones, según el delegado de personal Diego Rico. Exigen retribuciones dignas, reconocimiento de antigüedad, consideración del trabajo como tóxico, penoso y peligroso, y una regulación que permita la conciliación laboral y familiar.
La tensión se ha incrementado con expedientes disciplinarios contra miembros de la plantilla, que interpretan como intentos de intimidación. La presión política también crece: el grupo municipal Con Málaga pide al alcalde que medie y siente a las partes en una mesa de negociación efectiva, mientras que el PSOE advierte del impacto de la huelga en plena temporada de lluvias.
El conflicto evidencia, además, la falta de medios y personal para el mantenimiento de la red, algo que preocupa en un contexto de lluvias intensas y riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.

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