España "se congratula" por la reapertura del campo de extracción de hidrocarburos de El Sharara, en Libia
El Gobierno español ha expresado este domingo su satisfacción por la reapertura del campo de extracción de petróleo y gas natural de El Sharara, en el sur de Libia, tras la toma de las instalaciones por parte de la milicia del Ejército Nacional Libio (ENL) del mariscal de campo Jalifa Haftar y su entrega a las fuerzas de seguridad de la Compañía Nacional del Petróleo (NOC).
"El Gobierno de España se congratula por la reciente reapertura del campo petrolífero de El Sharara en Libia, su puesta a disposición de la Compañía Nacional de Petróleo y el restablecimiento de la actividad productiva", apunta el Ministerio de Asuntos Exteriores español en un comunicado.
El texto destaca que "el petróleo es un recurso que pertenece al conjunto del pueblo libio y su gestión corresponde en exclusiva a la Compañía Nacional, bajo la autoridad legítima del Gobierno del Acuerdo Nacional".
"El Gobierno de España destaca el papel que el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, Ghassan Salamé, ha desempeñado en la resolución de esta cuestión, así como su excelente labor en la búsqueda de una solución política a la crisis en Libia", prosigue el comunicado de Exteriores.
Por último, el Ejecutivo "reitera, una vez más, su compromiso con la estabilidad, la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Libia y su firme apoyo a la labor del Representante Especial del Secretario General, en un momento clave para el futuro de Libia".
En las últimas semanas el avance en el sur del ENL de Haftar, hasta ahora relativamente circunscrito al este del país, ha puesto en alerta máxima al Gobierno de Trípoli, el reconocido por la comunidad internacional, ante el riesgo de que la capital pueda ser su siguiente objetivo.
Naciones Unidas ha acelerado la maquinaria diplomática para intentar un acercamiento entre Haftar y el primer ministro del país, Fayez al Serraj, ante lo que se teme que podría tratarse de una ofensiva para unificar por la vía militar un país fragmentado desde la muerte de Muamar Gadafi en 2011.
Haftar, de 75 años, cuenta con el respaldo cada vez más abierto de Emiratos Árabes Unidos y Egipto, que le ven como un dique contra el islamismo radical. Además vivió 20 años exiliado en Estados Unidos y está considerado afín a la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, la CIA.
Haftar tomó los campos petroleros del sur de El Sharara y El Feel el mes pasado, completando una campaña que le ha dado un control efectivo de la producción de crudo del país de alrededor de un millón de barriles por día. Haftar, sin embargo, todavía no tiene los medios para beneficiarse de ellos porque las exportaciones de petróleo son administradas por la empresa petrolera estatal NOC en Trípoli, controlada por Serraj.

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