Puig dice que explicará la deuda de IVF con Grupo Zeta, aunque cree que "solo es un intento de manchar" su imagen
"Se puede remover lo que se quiera, ir a la prehistoria y dar vueltas a todo, pero primero transparencia total y absoluta"
El 'president' de la Generalitat y líder del PSPV, Ximo Puig, ha asegurado que "por supuesto" que dará explicaciones de la operación del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) sobre la deuda del Grupo Zeta --donde tiene acciones en el periódico 'Mediterráneo--, aunque cree que "no hay ningún problema" y que es una "'operación despiste' del PP y Ciudadanos (Cs) para "manchar" su imagen y "desviar la atención de sus gravísimos problemas".
Puig ha recalcado a preguntas de los periodistas que "de momento" al que le toca comparecer es al director general del IVF, Manuel Illueca, este martes en Les Corts, a petición propia. "Es él quien ha hecho esa operación y tiene toda la información que no tengo yo", ha aseverado, garantizando que lo hará "con absoluta claridad y transparencia".
Ha asegurado que ha hablado "muchas veces" con Illueca sobre cómo afectan determinadas operaciones para rescatar empresas, "como 'Marie Claire'", y que en este caso le preguntó cuando tuvo conocimiento por la prensa. A su juicio, "esto forma parte de la normalidad más absoluta".
"Se puede remover lo que se quiera, ir a la prehistoria y dar vueltas a todo, pero hay algo elemental: primero, transparencia absoluta y total", ha enfatizado, para criticar que haya diputados que "no ponen de dónde son accionistas en sus declaraciones de bienes" y recalcar que él lo ha hecho "desde el principio, como todo el mundo sabe".
Por tanto, ha hecho hincapié en que comparecerá "no hay ningún conflicto de intereses ni ninguna incompatibilidad", como tampoco ha "tomado ninguna decisión que afecte a ninguna empresa en la que tenga ningún tipo de acción", algo a lo que ha recordado que legalmente tiene derecho.
Se ha preguntado así "dónde está el problema" y ha criticado que "el PP está como siempre en una operación de despiste, intentando tapar sus vergüenzas, que son enormes". A esto ha sumado que el titular del IVF dará cuenta de "lo que ha hecho el instituto durante todo este tiempo y la diferencia que hay ahora con un IVF autónomo que toma sus decisiones y piensa en el interés general y lo que era en el pasado".
"NO ES URGENTE EN ABSOLUTO"
"Compareceré sin ningún tipo de problema", ha insistido, aunque ha descartado como su partido que sea algo prioritario a pocos días de entrar en agosto. "No es urgente en absoluto", ha subrayado, y ha destacado que precisamente se habilitó la comparecencia de Illueca para "que no dijeran que no se dan explicaciones".
En esta línea, ha contrapuesto "la diferencia enorme que hay entre ahora y el pasado" de que comparece "en todo momento y desde el primer día ante los medios de comunicación", aunque considera que corresponde al director del IVF porque "el 'president' de la Generalitat no ha hecho la operación ni ha influido en la decisión", ha enfatizado en tercera persona.
Tras la comparecencia de Illueca, ha sostenido que no tiene "ningún problema" en ir a Les Corts "cuando corresponda", ya que precisamente tiene previsto ir "dentro de poco". "No tengo ningún problema en dar todas las explicaciones", ha remachado.
Esta misma mañana, en una entrevista en Radio Nacional recogida por Europa Press, Puig ha recordado en "todas" las declaraciones de bienes "desde el principio" de su vida política, y "no como otros que no aclaran dónde tienen las acciones", ha incluido que tenía 1% de acciones en un periódico de Castellón que "surge precisamente de un despido ilegal de la derecha".
"A partir de entonces se produjo la construcción de una empresa en la que participé con total legalidad como ha dicho la Abogacía de la Generalitat por activa y por pasiva", ha subrayado. Por ello, ha insistido en que "no hay ningún problema", sino que es "un intento del PP y Cs de desviar la atención de sus gravísimos problemas".
MISMA PASIÓN
Por otro lado, ha asegurado que el gobierno del Botànic II tiene "la misma pasión" por la Comunitat Valenciana que el primer día y se "trabajará con toda la intensidad para que esta sea una legislatura importante para los valencianos" y ha recalcado que el Consell "siempre ha pensado en el interés general más allá de los propios grupos que lo sustentan".
No obstante, ha evidenciado que el Gobierno valenciano está "más consolidado" y "ya no se trata de reiniciarlo todo, sino de consolidar un proyecto que ha sido positivo según marcan todos los indicadores económicos y sociales".
Pese a este avance, ha recalcado que los valencianos están "muy lejos de donde tienen que estar: aún 11 puntos por debajo per cápita, un problema de invisibilidad y un problema de infrafinanciación gravísimo que hasta que no haya gobierno no podemos acometer".
En ese sentido, ante las consecuencias de que se tengan que prorrogar los presupuestos del exministro 'popular' Cristóbal Montoro por segunda vez si no hay gobierno, Puig ha advertido de la posible entrada de "un impase que acaba provocando un recorrido institucional muy negativo".
"Esto tiene un coste que no se va a corto plazo, pero no tener un gobierno ni un presupuesto tiene costes económicos y sociales, y sin este marco desde para las comunidades autónomas es muy difícil presupuestar ni ejecutar", ha evidenciado, para apelar a "la responsabilidad de todos" porque "en cascada van cayendo decisiones que acaban en el ciudadano: en la sanidad, educación y servicios".
El debate sobre la financiación autonómica "no es una cuestión identitaria, sino del Estado de bienestar y cuando se erosiona a las comunidades autónomas se erosiona al Estado del bienestar". "Claro que no tener un gobierno tiene consecuencias", ha apostillado.
REQUISITO LINGÜÍSTICO
En materia identitaria, ha descartado en la entrevista radiofónica que en la Comunitat Valenciana exista "un conflicto con la lengua" sino que, ha defendido, tiene dos lenguas oficiales y los ciudadanos tienen el derecho de expresarse y relacionarse con la administración en cualquiera de las dos, en valenciano y en castellano.
Por ello, la ley de función pública que prepara la Generalitat "quiere garantizar que los empleados públicos tengan un nivel de valenciano y de castellano razonable" para el desempeño de sus funciones. "Lo razonable es que tengan unos conocimiento básicos de las dos lenguas", ha evidenciado.

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