Fracaso de los socialistas en Galicia y Euskadi al no capitalizar la debacle de Podemos
Los resultados son peores de lo esperado, pero consiguen el objetivo de mantener el Gobierno de coalición con el PNV
Las elecciones gallegas y vascas de este domingo dejan un resultado decepcionante para los socialistas, al estancarse en Galicia y ganar tan sólo un escaño en Euskadi, sin lograr capitalizar en ninguno de los dos casos la debacle de Podemos.
Aunque en ambos territorios los socialistas mejoran ligeramente en porcentaje de voto (en torno a un punto y medio), no logran capitalizar a su favor la debacle de Podemos ni tampoco la ventaja que ofrece liderar el Gobierno de la Nación.
En Galicia, con el 99,96% escrutado, los socialistas se dejan 3.893 votos con respecto a 2016 --y eso que la participación ha sido mayor-- mientras que en Euskadi apenas ganan 4.940 con el 99,52 por ciento escrutado en una jornada donde la participación ha caído 7 puntos.
El resultado es peor de lo esperado en Galicia al no conseguir recuperar la segunda posición pese a la debacle de Podemos --que desaparece del Parlamento, donde tenían 14 escaños-- y ser sobrepasado por el BNG.
En Euskadi, se cumple el objetivo de poder reeditar el Gobierno de coalición con el PNV --y hacerlo esta vez sumando mayoría absoluta-- si bien la crecida de los socialistas se queda en el mínimo de lo esperado, ya que no descartaban situarse en los 12 escaños y han pasado de 9 a 10.
PRIMERAS AUTONÓMICAS PARA CABALLERO
En las primeras autonómicas a las que se presentaba como cabeza de lista en Galicia Gonzalo Caballero, el PSdeG se estanca en los 15 escaños --uno más de los que tiene ahora-- pero no logra recuperar la segunda posición tras haber sido desplazado a tercera fuerza en 2016 por la irrupción de Podemos, que le superó entonces por 17.142 votos.
Aunque rompe la tendencia a la baja de las dos últimas autonómicas, los socialistas permanecen lejos de su mejor resultado histórico en 2005, cuando llegaron a los 25 escaños y consiguieron, pese a ser segunda fuerza, gobernar la Xunta entre 2005 y 2009 con Emilio Pérez Touriño, que encabezó un gobierno de coalición con el BNG.
Sólo en otra ocasión los socialistas gobernaron la Xunta, entre 1987 y 1989, a partir de una moción de censura que ganó Fernando González Laxe contra el 'popular' Gerardo Fernández Albor.
Lejos queda esta noche también la euforia que se desató en el PSdG-PSOE en las elecciones generales del 28 de abril, cuando se situaron por vez primera en la democracia actual como la fuerza más votada. Un éxito que duró poco, porque en la repetición electoral del 10 de noviembre, pese a no perder escaños, sí se dejó en favor del PP la posición de primera fuerza.
A diferencia de Galicia, éstas han sido las segundas autonómicas vascas para Idoia Mendia, que mejora levemente el resultado con respecto a 2016 y recupera la tercera posición, tras el 'sorpasso' de Podemos en 2016, que desplazó al PSE a cuarta fuerza.
Aun así, los socialistas vascos se mantienen muy lejos de su mejor resultado histórico, el que consiguieron en 2009 con Patxi López como candidato, cuando se hicieron con 25 escaños. Pese a ser segunda fuerza, López fue investido lehendakari con el apoyo del PP, que sostuvo desde fuera, sin entrar en el Ejecutivo, al Gobierno socialista en minoría en esa legislatura.
Desde las autonómicas de 2012, el PSE-PSOE entró en declive, hasta el punto de ser desplazado por EH Bildu a tercera fuerza y en 2016 a cuarto lugar por detrás de Bildu y de la coalición entre Podemos, IU y Equo, que irrumpió en el Parlamento vasco en 2016 como tercera fuerza.
SÁNCHEZ MARCA DISTANCIAS CON EL MAL RESULTADO
Sánchez se ha volcado en esta campaña de las vascas y gallegas, desplazándose a sendos territorios tanto en la apertura como en el ecuador y cierre de la campaña, en respaldo de los dos candidatos socialistas, a los que han arropado también en los mítines ministros de la cuota PSOE, desde Carmen Calvo a Nadia Calviño, pasando por María Jesús Montero; José Luis Ábalos, Salvador Illa o Arancha González Laya.
En cambio, esta noche ha marcado distancias, al seguir el escrutinio desde el Palacio de la Moncloa y evitando acercarse a la sede del partido en Ferraz, donde sí han seguido el recuento la vicesecretaria general, Adriana Lastra, y el ministro de Transportes y secretario de Organización, José Luis Ábalos.
En una comparecencia ante los medios de comunicación, Ábalos ha tildado de "insuficiente" el resultado en Galicia, ha puesto en valor que el PSE sume mayoría absoluta con el PNV y consiga así el objetivo de reeditar ese gobierno de coalición.
También ha achacado a la estrategia de "derribo" contra Sánchez que ha puesto en práctica el PP a cuenta de la gestión de la pandemia el estancamiento de los socialistas en estas autonómicas y ha vinculado el auge de los nacionalismos también a la confrontación a la que juegan los 'populares'.
Este lunes la Ejecutiva Federal del PSOE hará un análisis más sosegado de los resultados en una reunión que no presidirá Sánchez, puesto que viaja a Países Bajos en el marco de su ronda de contactos para negociar el fondo de reconstrucción de la UE.

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