sábado, 28 de noviembre de 2020 11:34
Sociedad

Filtran las declaraciones de los guardias civiles agredidos en Alsasua ante la Audiencia Nacional

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Alsasua mani


(Estamos ampliando esta información)


Los guardias civiles y sus parejas agredidos en Alsasua (Navarra) han relatado ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela el acoso diario que padecen con insultos y escupitajos de radicales. "Me da miedo, me provoca ansiedad, estamos dentro de España y esto no debería pasar", relató Pilar, la mujer del sargento.


La novia del teniente, uno de los dos guardias civiles identificados por unos 40 radicales en Alsasua, explicó que ha abandonado este pueblo junto con su familia por la presión que sigue ejerciendo contra ellos el entorno radical de la izquierda abertzale.


Según el relato en la Audiencia Nacional de María José, una de las cuatro personas agredidas el pasado 15 de octubre cuando disfrutaban de un momento de ocio, sus padres han decidido cerrar un bar después de que varios radicales colocaran en la puerta de acceso una pancarta con el lema 'Fuera de aquí'.


Además de en este negocio, un bar de jubilados situado en la confluencia de la calle Burunda y la plaza Tomás de Zumalacárregui, los radicales también colocaron otra pancarta en el domicilio familiar.


María José, nacida en Alsasua, explicó a la juez Carmen Lamela que ella y su familia han abandonado este pueblo navarro de unos 7.000 habitantes tras aquella paliza, a la que siguieron otras amenazas de unos vecinos que, ya desde marzo, le habían retirado el saludo al enterarse de que era pareja de un guardia civil.


"Me retiraron el saludo cuando empecé a salir con el teniente", relató María José en su declaración, a la que ha tenido acceso la Cadena Ser, ante la magistrada de la Audiencia Nacional que ha ordenado el ingreso en prisión de nueve personas con edades de entre 19 y 24 años por un delito de terrorismo.


Lamela investiga las rutinas de "hostigamiento" a los agentes del Instituto Armado que impone el colectivo Ospa Mugimendua, al que pertenecen algunos de los encarcelados y que ha motivado las protestas de Bildu, Sortu y Ernai, además del Gobierno de la comunidad foral que encabeza Uxue Barkos.


"PERRO, VETE AL MONTE"


Pilar, la pareja del otro guardia civil, contó a la juez Lamela que es habitual escuchar insultos en la calle como "perro vete al monte", lo que lleva el hostigamiento a actos tan rutinarios como comprar el pan. Su marido, sargento y uno de los agentes agredidos, añadió que también sucede en el instituto de formación profesional de donde se han tenido que borrar.


Este sargento añade que han optado por dejar de acudir a los bares, limitando su vida a las paredes del cuartel de la Guardia Civil. Cuenta, por ejemplo, un episodio en un gimnasio donde otro agente fue amenazado tras ser rodeado por el monitor y varios clientes. El acoso es especialmente cruel hacia las parejas: "Uno del entorno abertzale escupió a la cara a la mujer de un compañero cuando recogía a los niños en el colegio".


El agente también cuenta que Alsasua es un pueblo dividido en dos partes, con riesgo para quienes no forman parte del entorno abertzale. "Hay que tener cuidado por dónde se va", advierte.


LA GUARDIA CIVIL "NO SE SIENTE ESPECIALMENTE INCÓMODA EN ALSASUA"


El coronel jefe de la Guardia Civil en Navarra, Javier Hernández, se ha mostrado en desacuerdo con "la manera en que se ha presentado a la población de Alsasua, como una población especialmente complicada" tras la agresión a dos guardias civiles y el procesamiento de nueve personas por estos hechos, y ha afirmado que "no es así".


Javier Hernández, a preguntas de los periodistas al término de una rueda de prensa sobre una operación antidroga, ha asegurado que "hay localidades donde la vida para los guardias puede ser más o menos cómoda" y, en este sentido, ha dicho que la Guardia Civil "no se siente especialmente incómoda en Alsasua".


Por su parte, la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, ha manifestado que "no se puede intentar coaccionar al poder judicial con una serie de actuaciones" en el caso del juicio por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua. "El poder judicial es libre, los juzgarán y decidirá qué ha pasado y calificarán los delitos de una forma o de otra", ha añadido.


Sobre la manifestación convocada este sábado en Alsasua bajo el lema 'Altsasu', Alba ha afirmado que "no ve" que haya una movilización "a favor del pueblo de Alsasua" porque "a favor del pueblo de Alsasua estamos todo el mundo". "También estamos otros en contra" de que "unos guardias civiles por ser guardias civiles, con sus mujeres, recibieran una paliza", ha apuntado.


Para la delegada del Gobierno en Navarra se pretende "desvirtuar unos hechos" y ha señalado que "ya sabrá quien vaya a esa manifestación lo que está haciendo". Así, en referencia a la presencia de una representación del Gobierno de Navarra en la manifestación de Alsasua, ha asegurado que "el poder ejecutivo tiene que ser completamente independiente del poder judicial". "No podemos intentar forzar ni influir en lo que es el poder judicial cuando no nos gusta lo que está pasando", ha agregado.


Para Alba, a los únicos a los que hay que apoyar son "los que recibieron la paliza" y no "a quien realizó la agresión". Ha asegurado, además, que "hay una gran parte de la población de Alsasua que es gente normal, otra cosa es que unas minorías impidan, a lo mejor, a esas personas normales que demuestren el aprecio que puedan tener o no a la Guardia Civil".


CATALÁ ADVIERTE DE LAS CONSECUENCIAS PENALES POR LA FILTRACIÓN


El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha señalado este jueves que la filtración de las declaraciones de los guardias civiles agredidos en Alsasua ante la Audiencia Nacional puede suponer un delito de revelación de secretos.


Catalá ha pedido una reflexión sobre la conveniencia de respetar la confidencialidad del procedimiento judicial para que no se produzcan este tipo de situaciones.


EL GOBIERNO NAVARRO APOYA UNA PROTESTA


En paralelo a la operación 'Ausiki', 'mordisco' en la traducción en castellano, Alsasua se llenó ese mismo lunes de carteles contra las detenciones practicadas por la Guardia Civil. '12 familias altsasuarras víctimas de un montaje policial' o 'Utzi bakean Altsasu' (Dejad en paz a Alsasua) son algunas de las frases que se pueden leer en los carteles colocados en distintos puntos del municipio navarro.


El Gobierno navarro enviará a su portavoz, María Solana, a la protesta convocada este sábado por el Ayuntamiento de Alsasua contra el procesamiento por terrorismo de nueve detenidos por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas. Según esta dirigente, lo que se apoya es una protesta porque "se está retorciendo la imagen de un pueblo que no lo merece".


"Queremos estar en esta convocatoria que ha hecho el Ayuntamiento, el representante de esta sociedad que estamos convencidos de que mayoritariamente quiere avanzar en la paz y en la convivencia y vamos a estar apoyando al pueblo de Alsasua", ha dicho la portavoz del Ejecutivo.


La AUGC, asociación mayoritaria entre los guardias civiles que se ha personado en esta causa, ha criticado esta posición y ha pedido que se paralicen las subvenciones a páginas web que fomentan el odio hacia el Instituto Armado.

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