Confemetal avisa del impacto negativo en la actividad y percepción del empleo ante la guerra de Irán
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemetal) ha avisado de que el conflicto en Irán está generando un "efecto contagio" que impacta ya de forma negativa tanto a la actividad como a la percepción del empleo, según su boletín de 'Coyuntura económica y laboral' de abril.
Según advierten las empresas y asociaciones en la más reciente Encuesta de Sentimiento Económico del Sector del Metal, la prolongación del conflicto en Oriente Medio está generando tensiones significativas en los mercados energéticos, logísticos y de materias primas, elevando los costes operativos y reduciendo la capacidad de planificación de las compañías.
Esta presión se suma a un entorno global marcado por la inestabilidad geopolítica, la fragmentación comercial y la redefinición acelerada de las cadenas de valor.
Así, se advierte en el informe, las empresas se ven obligadas a operar con márgenes más estrechos y con un nivel de incertidumbre que dificulta la toma de decisiones estratégicas, especialmente en lo relativo a inversión, contratación y renovación tecnológica.
El sector afronta, además, una competencia internacional cada vez más intensa, en la que actores de otras regiones operan con marcos regulatorios más flexibles y con menores cargas administrativas.
Desde Confemetal avisan que esta asimetría se traduce en una pérdida relativa de competitividad para las empresas europeas, que deben asumir simultáneamente mayores exigencias normativas, costes financieros elevados y un proceso de transición tecnológica que requiere inversiones constantes.
DEFIENDE UNA LEY PARA REFORZAR EL CONCEPTO DE "FABRICADO EN EUROPA"
En este contexto, desde Confemetal han reivindicado la necesidad de avanzar hacia una mayor autonomía estratégica, la base industrial y la capacidad productiva del país y del conjunto de Europa y han abogado por una reindustrialización "inteligente".
Para ello, han reivindicado marcos regulatorios equilibrados, políticas comerciales coherentes y una evaluación rigurosa del impacto que cada nueva norma tiene sobre la actividad industrial.
En este sentido, desde Confemetal han abogado por una futura Ley de Aceleración Industrial que debe contribuir a definir con claridad el concepto de "fabricado en Europa", evitando que se desvirtúen las cadenas de valor mediante operaciones de ensamblaje o triangulación a través de terceros países.
Junto ello, consideran imprescindible contar con perfiles técnicos cualificados para lo que han pedido una Formación Profesional alineada con las necesidades reales de las empresas, así como programas de capacitación continua que permitan afrontar los retos tecnológicos y organizativos de los próximos años.

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