El Diccionario de la Real Academia define el carnaval como los tres días que preceden al miércoles de ceniza. Fiesta popular que se celebra en tales días y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos. Pero, para otros, el Carnaval significa disfrazarse de lo que te gustaría ser, representar, o sencillamente de protesta contra las normas y los poderes establecidos.
El Diccionario de la Real Academia define el carnaval como los tres días que preceden al miércoles de ceniza. Fiesta popular que se celebra, en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos. Pero, para otros, el Carnaval significa disfrazarse de lo que te gustaría ser, representar, o sencillamente de protesta contra las normas y los poderes establecidos. Tiempos de fiesta, de irreverencia, diversión pero también de crítica, que no es malo, pero siempre hay algún energúmeno que lo estropea.
El Carnaval aunque está ligado a la cuaresma, porque le precede, es una fiesta pagana, pero no entraremos en ese aspecto, ni es el motivo. La utilización de éste como escusa para molestar, herir insultar o menospreciar a las personas, es pasarse de la raya, en todos los sentidos y excederse en la libertad de expresión, y es propio de un cobarde que busca cualquier excusa para hacer o decir, lo que en situaciones normales no haría o diría. Eso es lo que ha sucedido en Solsona, con un actor de tres al cuarto que ha querido tener sus minutos de gloria al decir algunas lindezas entre las que sacamos la siguiente "Ahora me voy a repartir garrotadas a alguno del PP que me encuentre o a algún español por el camino". Y todo eso se ha podido ver y escuchar, en una retransmisión de la Xarxa, la cadena de la independentista Diputación de Barcelona, por la obra y gracia de Salvador Esteve. Las imágenes son muy elocuentes . ¿ Tomará alguna medida los partidos que tienen representación en la Diba?. ¿ Dirá alguna cosa el Consell Audiovisual de Catalunya? Aunque sea Carnaval, la incitación al odio y a la violencia no es cosa que se deba tomar a risa o a la ligera. Ya está bien de provocaciones innecesarias, que generan odio y violencia. Estamos en una democracia ¿o no?. O ¿solo son demócratas los del pensamiento único?. Catalunya siempre ha sido ejemplo de tolerancia, de convivencia y de respeto, sobre todo con aquellos que piensan de manera diferente . No respetar eso, y que sean los medios públicos, que pagamos entre todos, quienes lo permitan, no es cachondeo, sino algo muy grave, que no se puede dejar pasar por alto. Son demasiadas "gracietas" las que están ocurriendo en las instituciones públicas y en la Diputación de Barcelona, más. Es la etapa del ente provincial más oscura e irresponsable de toda su historia,su equipo de gobierno y oposición incluida deben pensar que todo el año es Carnaval y en estos tiempos mucho más. Las consecuencias, sino se toman medidas es como el sirimiri , que no le das importancia pero cuando te das cuenta estás mojado hasta los huesos.
Quiero terminar terminar con esta frase: "El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago."
Carmen P. Flores
Directora
www.catalunyapress.cat

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