Desde hace tiempo, el Clínic viene utilizando a sus profesionales para que, en su horario de trabajo "público", realicen otras funciones en Barnaclínic, la parte privada del centro, que cuenta con los mismos profesionales del centro. Si los pacientes públicos no quieren formar parte de la lista de espera, pagan de su bolsillo y los atienden. Pero, según me cuentan, algunas de las pruebas que se realizan en la parte privada corren a cargo de la sanidad pública. Eso sí, sin tener que esperar... Todo este entramado le parece bien al responsable de la sanidad de este país, Boi Ruiz.
Desde hace tiempo, el Clínic viene utilizando a sus profesionales para que, en su horario de trabajo "público", realicen otras funciones en Barnaclínic, la parte privada del centro, que cuenta con los mismos profesionales del centro. Si los pacientes públicos no quieren formar parte de la lista de espera, pagan de su bolsillo y los atienden. Pero, según me cuentan, algunas de las pruebas que se realizan en la parte privada corren a cargo de la sanidad pública. Eso sí, sin tener que esperar... Todo este entramado le parece bien al responsable de la sanidad de este país, Boi Ruiz.
No me extraña porque conocemos las debilidades "privadas" del conseller. No estoy en contra de la medicina privada, no, pero no se puede ni debe mezclar los churros con las merinas. Clasificar a los usuarios de la sanidad pública por su poder adquisitivos no es ético. Si no tienen dinero, pues deben de formar parte de la larga lista de espera y que Dios te coja confesado. Si, por el contrario, disponen de dinero para poder pagar una consulta, operación o tratamiento le atienden inmediatamente, pero las pruebas, pasándote la lista de espera, las hacen por la sanidad pública. Y ya no digamos si tienen petrodólares, hasta te ponen la alfombra roja? Eso, Sr Ruiz, un gobierno como tal no deberían permitirlo. Los recursos de la sanidad pública, como bien dice su nombre, son para la sanidad pública La medicina privada es privada, y se financia con dinero privado. Hacer una mezcla de todo no es ético, y todo se acaba sabiendo.
Mientras esto sucede, ¿dónde están los sindicatos de clase? ¿por qué no protestan? ¿no han de velar también por la manera en que se destinan los dineros públicos? El tiempo de los borregos, de los estómagos agradecidos o de los liberados a cuenta de? se han terminado. Los ciudadanos quieren un cambio en la actuación de los sindicatos, reclaman más transparencia y un nuevo modelo de relaciones, si no, cada vez tendrán menos "clientes" porque los nuevos tiempos piden aplicar modelos sindicales que no tienen nada que ver con lo que se están ejecutando ahora.
Mirar para otro lado cuando están sucediendo estas cosas solo sirve para generar desconfianza hacia los que lo practican. Lo que se debe hacer es denunciarlo y poner remedio, porque solo así se evitará que haya ciudadanos de primera segunda y tercera en la sanidad pública. ¿Eso es lo que querremos?

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