Carmen Calvo pide sacar el debate de la brecha salarial a la política para evitar retrocesos en el modelo de derechos
Cree que "será muy difícil ser trabajadora" si el Tribunal Constitucional "tumba" el derecho a la interrumpción del embarazo
La presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso deDiputados, Carmen Calvo, ha exigido "sacar a la política" el debate de la brecha salarial y la situación de la mujer en el trabajo porque de ello depende "la calidad de la democracia". De no hacerlo, "la democracia sufrirá por retrocesos en el modelo de derechos" y porque, en lo económico, se demuestra que esta desigualdad "es muy cara".
La también exvicepresidenta del Gobierno ha hecho estas apreciaciones en una conferencia titulada "El coste de la desigualdad" que ha ofrecido en el marco del I Congreso sobre Brecha Salarial organizado por el Departamento de Trabajo del Gobierno Vasco en Bilbao.
En su intervención, Calvo ha afirmado que, con la denominada brecha salarial, se resume "la posición injusta y desigual" de la mujer en el mercado laboral y el ámbito del trabajo".
A su parecer, con este problema, la democracia y sus instituciones se la juegan en este siglo XXI con la capacidad que tengan o demuestren para "dar respuesta a los problemas de integración que tiene más de la mitad de su población, las mujeres, que somos su mayoría natural en las sociedades democráticas".
A juicio de Calvo, la brecha salarial de género "esconde esa negación que el patriarcado ha tenido que terminar por reconocer respecto al trabajo femenino" cuando la mujer vio "en su incorporación al trabajo, la gran clave que persigue, y que es la independencia económica". Porque, como ha añadido, "no hay autonomía personal ni independencia de proyecto vital sin lograr recursos económicos propios".
En este punto, la política socialista ha asegurado que cuando se habla de la posición de las mujeres en el mercado de trabajo, se está hablando de "democracia, de qué calidad democrática gozamos" ya que, a su parecer, "éste no es un aspecto puntual, menor, sino del camino central del modelo de derechos y, en lo económico, confirma que la brecha "es muy cara".
Así, ha recordado que, según un estudio elaborado por la ONU, este organismo cuantificó que la ausencia de la mujer del mercado laboral supone una pérdida del 10% del PIB mundial.
"Hay que avanzar en la igualdad formal", ha remarcado, pero lo que ocurre, a menudo es que se acepta una trampa y el resultado es que la igualdad "es real o no es" y la democracia "sufrirá porque habrá retrocesos en muchos aspectos".
En este punto se ha referido a la situación del derecho a la interrumpción de embarazo, que se encuentra en estudio en el Tribunal Constitucional español tras un recurso que el PP presentó en 2010 contra la ley del aborto.
Calvo ha confiado, en ese sentido, que el Alto Tribunal "no tumbe" este derecho a la interrumpción del embarazo, sin el cual, "será muy difícil ser trabajadora".
La vicelehendakari Idoia Mendia, que ha presentado a Calvo como una experta constitucionalista y comprometida feminista, ha afirmado asímismo que su ponencia era "especialmente oportuna" como parte de este Congreso organizado por su Departamento para analizar la realidad de la desigualdad de género, especialmente en el marco laboral y salarial.
En este terreno, Carmen Calvo ha afirmado que la brecha salarial no es una cuestión "injusta" que es impuesta por alguien que se sienta y dice que a las trabajadoras les va a pagar menos.
TRANSPARENCIA TABLAS SALARIALES
Se trata, ha continuado, de "un recorrido al que se añaden aspectos como la falta de transparencia en las tablas salariales", que da como resultado que, "en una misma empresa no se sepa lo que ganan hombres y mujeres por un mismo trabajo".
Calvo ha recordado que, en el derecho laboral, la brecha salarial como tal, "pura y dura, apenas existe". Lo que se da, en cambio es "una acumulación de circunstancias" en el camino laboral de una mujer, desde su entrada en el mercado a su jubilación, cuya suma final hace que la mujer termine "ganando menos, trabajando menos y cotizando menos porque ha estado dada de alta menos", con trabajos a tiempo parcial y renuncias asociadas a la maternidad.
Todo ese recorrido concluye en que las pensiones que terminan cobrando las trabajadoras se calcula que están en torno a 340 euros menos que las de sus compañeros varones.
En su opinión, se demuestra que "estamos en un sociedad que todavía no se ha adaptado a la mujer y a sus circunstancias, y que sigue funcionando con criterios hipermasculinos". A partir de ahí, para la exvicepresidenta del Gobierno, "hay que sacar estos debates del ámbito privado a la política".
Igualmente, ha exigido que ese debate sea "político, público y colectivo" en temas como la maternidad porque "ser madre tiene una trascendencia tan importante que no puede quedar reducido al ámbito privado". "No se puede seguir aceptando que la conclusión sea que las mujeres jóvenes sigan retrasando la edad de maternidad para no abandonar el mercado laboral", ha lamentado.
PERCEPCIÓN EMPRESARIAL
También ha pedido, para superar esta desigualdad de género, "cambiar el derecho laboral y la percepción empresarial de lo que significa que una mujer sea trabajadora y se quede embarazada; o que un parto, no siendo una enfermedad se vea como un plus de esfuerzo que hace esa trabajadora y no como un problema".
Lograrlo obliga, en su opinión, a "un cambio de concepto y de sensibilidades", porque, pese a que, desde su perspectiva, que debemos ganar lo mismo sea algo que no tiene discusión", no percibe que ese debate se esté tratando de abordar "demasiado rápido".
En todo caso, ha pedido finalmente "revisar categorías" en el terreno laboral porque el mundo del derecho laboral "es el laboratorio de pruebas de todo", sobre todo de cara a lograr "feminizar muchos debates y contrarrestar la hiperperspectiva masculina, que sigue históricamente presente en ese ámbito laboral", ha concluido.

Escribe tu comentario