domingo, 15 de diciembre de 2019 03:19
Internacional

Conoce los países más ecológicos del mundo

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El Índice de Desempeño Medioambiental (Environmental Performance Index –EPI–) realiza un ranking anual de los países ecológicos del mundo. Aunque algunos han mejorado su puntuación respecto a años anteriores, otros han caído varias posiciones.


Paisesecologicos




El índice fue desarrollado por la Universidad de Yale junto con la Universidad de Columbia. Se realiza con colaboración del Fondo Económico Mundial, y cuenta con el apoyo de The McCall MacBain Foundation y de Mark T. DeAngelis. Las métricas globales medioambientales permiten crear un ranking de países ecológicos clasificados de acuerdo con la forma en la que actúan sobre asuntos del medioambiente que son considerados como de alta prioridad.


El EPI se encarga de crear un ranking de 180 países en base a 24 indicadores que se dividen en 10 categorías. Con los resultados de las métricas, se puede conocer si se encuentran cerca de alcanzar las metas relacionadas con políticas medioambientales. Este ranking también busca ser una guía para esos países que quieren convertirse en un referente de sostenibilidad.



LA POLÍTICA AMBIENTAL DE FINLANDIA SE PERCIBE EN TODOS LOS SECTORES DEL PAÍS


Uno de los países que figuran en primera posición es la nórdica, Finlandia porque dispone de excelentes condiciones para convertirse en un modelo mundial de protección ambiental. La información detallada y diversa del medioambiente y la alta capacidad tecnológica, forman la base de su eficaz política medioambiental. Las condiciones para la protección se ven potenciadas por recursos suficientes, una baja densidad poblacional y una naturaleza que se ha mantenido bastante pura.


Los resultados de la política ambiental ya se perciben en todos los sectores: los lagos y ríos más contaminados han sido limpiados, y los bosques, el recurso natural más valioso, han sido tratados más conscientemente. También se ha avanzado en el control de las emisiones de la agricultura, del transporte y de los centros urbanos, si bien el desarrollo no ha sido tan veloz como en el control de las emisiones de las plantas industriales.



FINLANDIA


Finlandia


El objetivo básico de la protección ambiental es anticipar los riesgos y prevenir los daños. El respeto de los valores ecológicos fundamentales de la naturaleza de los países nórdicos es de vital importancia, ya que en condiciones frías y áridas los cambios se invierten muy lentamente. Paliar los daños a posteriori suele resultar mucho más caro y más difícil que prevenirlos. En el peor de los casos, los daños serán irreparables o su rectificación llevará mucho tiempo.


La mayoría de los problemas ambientales se pueden mitigar invirtiendo suficiente tiempo y dinero. Por ejemplo, la limpieza de las aguas eutrofizadas requiere un trabajo de muchos años, e incluso décadas. La eutrofización de los recursos hidrológicos es un buen ejemplo de los cambios graduales que adquieren repentinamente conocimiento público al excederse cierto umbral. La presencia de las algas en las aguas es algo totalmente normal, pero la aparición de grandes cantidades suele ser consecuencia de cargas continuas de nutrientes durante décadas. La calidad del agua está clasificada como excelente o buena en el 80% del área total de los lagos de Finlandia. Las aguas cercanas a instalaciones industriales han sido limpiadas en los últimos años.


Los bosques cubren un 70% de la superficie de Finlandia, o sea más que en ningún otro país de la UE. Hay 1,7 millones de hectáreas de bosques estrictamente protegidos. En los bosques comerciales el crecimiento anual es claramente superior al volumen de madera cortada. Racionalizar el consumo de materiales es uno de los objetivos fundamentales de la política ambiental, que se procura alcanzar, entre otras cosas, mejorando la eficiencia ecológica. Por eficiencia ecológica se entiende producir más bienes y bienestar para la población, empleando la misma cantidad de recursos.


La situación del mar Báltico preocupa a ciudadanos y gobernantes de los estados ribereños desde hace ya mucho tiempo.  El avance positivo se refleja en que ya se ha conseguido eliminar más de la mitad de los agentes de la llamada lista Hot Spot de los principales enemigos del mar. En esta lista, elaborada por la HELCOM, había diez elementos finlandeses, de los que actualmente solamente queda uno, la agricultura, que continuaría impactando negativamente en el mar del Archipiélago.


Las ciudades finlandesas son pequeñas y verdes. También son jóvenes y se desarrollan rápidamente.  La dispersión es problemática para la protección ambiental, pues incrementa el tráfico, el consumo de energía y el uso de recursos naturales. La polución atmosférica y los demás problemas ambientales de las ciudades, son escasos, en comparación con el resto del mundo. Las partículas presentes en la atmósfera deterioran la calidad del aire de las ciudades finlandesas y preocupa a la opinión pública, especialmente en primavera, cuando flotan en el aire el polvillo que durante el invierno desprenden del asfalto las ruedas con clavos de los coches y la arena que se esparce en las aceras para prevenir los resbalones de los viandantes. Desde el punto de vista sanitario, también tienen gran importancia las partículas emanadas de la calefacción de los edificios, especialmente en las regiones donde abundan las casas calentadas con leña.


Los países nórdicos se ven obligados a consumir muchos recursos naturales y energía, pero el clima frío, por otro lado, ha alentado a los finlandeses a producir energía eficientemente y a construir sus viviendas protegiéndolas con un buen aislamiento térmico. Finlandia es uno de los primeros países del mundo en cogeneración de electricidad y calor, en la que una misma planta genera electricidad para la red y calefacción para los edificios, o para usos industriales. De esta manera la energía calorífica no se desperdicia como cuando se produce exclusivamente electricidad.


Uno de los objetivos de la política energética es incrementar el uso de las fuentes renovables. La mitad de toda la energía que se consume es producto de la combustión de hidrocarburos, gas natural y carbón. Las centrales nucleares producen un 16% de la energía y la turba un 5%. La energía eólica y la solar, así como la geotérmica, se aprovechan hasta ahora bastante poco, aunque ésta última se está expandiendo rápidamente, especialmente para la calentar viviendas.



SUIZA FUE EL PRIMER PAIS EN APARECER EN LA LISTA EPI


Suiza se encuentra en la lista de países más concienciados con la necesidad de reducir el impacto medioambiental. Sus ciudadanos saben separar cada una de las partes que conforman una bolsita de té en su respectivo recipiente. Dicho esto, sobran las palabras.


Este país escandinavo de 9,5 millones de habitantes  ha reducido sus emisiones de dióxido de carbono  y es uno de los países cuyas emisiones de gases de efecto invernadero son las más bajas de los países de la UE y de la OCDE, a pesar de ser uno de los países donde el consumo de energía per cápita es el más alto del mundo.


La cuota de las energías renovables en el suministro energético del país ya aumentó a 45%, y se espera alcanzar el 50% en 2020. 


Para consolidar los esfuerzos del país, un nacimiento de proyectos florece en varios niveles, involucrando actores tanto públicos como privados. Si el éxito sueco es gracias a la fuerte intervención económica del Estado inherente al modelo socialdemócrata, a pesar de ello esta intervención no ahoga el sector privado. A este sector no le falta el espíritu de iniciativa de apoyo a la lucha por un país verde, con la imagen de IKEA en junio mostró su voluntad de lograr la independencia energética para el año 2020, invirtiendo fuertemente en energía eólica y solar. Tanto los actores públicos como los privados trabajan juntos para construir un modelo de ciudad sostenible, crucial para lograr el equilibrio entre lo ecológico y la creciente urbanización.



Suiza


Suiza


La ciudad de Gotemburgo, segunda ciudad más grande de Suecia, puso en marcha una línea de autobús silenciosa y no contaminante, impulsada por energía eólica e hidráulica, explotando tres autobuses eléctricos y siete autobuses híbridos de la marca Volvo Buses. En esta misma lógica de cooperación, la ciudad de Estocolmo puso en marcha un proyecto de "ciudad inteligente" en el barrio de Stockholm Royal Seaport. El proyecto, destinado tanto para diseñar un modelo de ciudad a cero impacto ambiental y fomentar la innovación y el empleo, se basa en las nuevas tecnologías para desarrollar una gestión de residuos inteligente a través de una red de recuperación subterránea, o incluso un sistema de programación compartido de los trayectos y desplazamientos.


Históricamente, Suecia prefiere ser discreta en la escena internacional. El temperamento del país lo llevó a no tratar de distinguirse a sí mismo como una potencia a pesar de sus muchas ventajas, ya sean económicas o culturales. Al afirmar su liderazgo ambiental, Suecia podrá aprovechar una valiosa oportunidad para inventar una nueva forma de potencia, conduciendo a sus colaboradores por este camino sin entrar en una competencia internacional estéril.


BUTÁN EL MEJOR PAÍS PARA VIAJAR SEGÚN LONELY PLANET


Elegido como el mejor país para viajar en 2020 por Lonely Planet a través de su guía Best in Travel, Bután es todo lo que podemos pedirle al futuro: el primer país del mundo cuya huella de carbono es negativa gracias a una población tan escasa como responsable, un plan ecológico que financia la agricultura orgánica, o la presencia de un 72% de territorio invadido por bosques que absorben la contaminación. Siendo la ironía que Bután se ubica entre los dos grandes emisores de carbono del planeta: India y China.


Es precisamente por eso que el pequeño reino del Himalaya ocupa el primer puesto del ranking de países y se convertirá en la primera nación completamente orgánica para el año que viene 2020.


Su estricta política de turismo de "alto valor y bajo impacto" obliga a los viajeros a pagar una alta tarifa diaria solo para poner un pie en sus colinas coronadas de monasterios con aroma a pino. La recompensa para los visitantes es una oportunidad de caminar a lo largo de senderos de montaña sin basura, en compañía de personas cuyas creencias budistas los ponen en sintonía con su entorno.



Butan


Bután


Su capital, Timbu, es una refrescante delicia para aquellos cansados del tráfico y la contaminación de las grandes ciudades. Los turistas encontrarán aire fresco, exuberantes montañas verdes y picos nevados en la distancia. Por su belleza natural inmaculada y un paisaje espectacular, Bután es un destino turístico de ensueño.


La constitución de Bután estipula que al menos el 60% de la tierra debe estar siempre cubiertas de árboles. En el budismo, un árbol es el que provee y nutre a todas las formas de vida. Simboliza longevidad, salud, belleza e incluso compasión. En 2015, el país batió el récord Guinness del mundo al plantar 50.000 árboles en solo una hora. 



ESLOVENIA UNA NACIÓN PEQUEÑA E INTELIGENTE 


En Eslovenía un 60% de su territorio está cubierto por bosques de cuento dividido en más de 40 parques y reservas naturales. Un paraíso que engloba atracciones turísticas tan icónicas como su capital, Liubliana; o el lago Bled.


Las promesas verdes del programa nacional de Slovenia Green para la evaluación y el fomento de la sostenibilidad en el turismo esloveno se están cumpliendo, y Eslovenia así demuestra que es cada vez más reconocida como un país de turismo sostenible, y que es amigable con las comunidades locales y el ambiente natural. En este país se pueden encontrar cada vez más alojamientos verdes con alguno de los certificados de sostenibilidad internacionales, como pueden ser Green Globe o Travelife. 


En Liubliana, la Capital Verde Europea, se encuentra el primer hostal verde certificado del mundo. Es el famoso hostal Celica  que se encuentra en la antigua cárcel de la ciudad y que aparece en la lista de Lonely Planet entre los alojamientos más raros del mundo.  En el informe de la prestigiosa universidad estadounidense de Yale. Su Índice de Rendimiento Ambiental (EPI) clasificó a Eslovenia en una alta quinta posición de entre 180 países del mundo. 


¿Es posible reciclar casi toda la basura que genera una capital europea? No solo es posible sino que ya es una realidad en Liubliana, la capital de Eslovenia, que cuenta con la planta de tratamiento de residuos más moderna del continente. El centro de tratamiento RCERO -por Cero Residuos- es el más moderno y uno de los más grandes de Europa. Gestiona la basura de Liubliana y decenas de otros municipios aledaños que suman una población de 700.000 personas.



Eslovenia


Eslovenia


RCERO puede recibir más de 170.000 toneladas de basura al año. Gracias al empleo de una tecnología innovadora y moderna, solo un 2 % ó 3 % de esos desperdicios terminan en el vertedero. Es decir RCERO recicla el 97 % ó 98 % de la basura de más de un tercio de la población del pequeño país de dos millones de habitantes en material reciclado en bruto, como aluminio, compost para jardines o combustible.



Estas cifras acercan a Liubliana al sueño de la economía circular, que se basa en la idea de convertir los residuos en nuevos recursos que pueden volver a utilizarse. Este tipo de filosofía, que también anima a reducir el consumo y reutilizar los productos, es una necesidad apremiante para la humanidad, según explican en este centro.


La capital eslovena adoptó en 2014 un programa de “Cero Residuos” que  significa reducir la cantidad de desperdicios generados, reutilizar y reciclar la mayor proporción posible de basura. En esta la coqueta capital eslovena, así como en casi todos los municipios del país, se pueden encontrar en cada esquina contenedores de seis distintos colores para separar residuos orgánicos, basura mixta, embalaje, papel, plástico y vidrio.


El embalaje, el vidrio, el papel y el plástico son llevados directamente a empresas de reciclaje. La basura residual mixta y los residuos orgánicos son transportados a RCERO y la basura mezclada se prepara para el reciclaje y los residuos orgánicos son convertidos en un compost de primera categoría, utilizada tanto en parques urbanos como en la agricultura.


Todo está muy automatizado: el proceso se dirige desde un “centro de control” con 74 pantallas en las que se coordina la llegada y descarga de camiones, la temperatura en los reactores, la cantidad de basura que se mueve en las cintas transportadoras, la separación de diversos materiales y su trituración. La planta, además, funciona con la propia energía que produce, recoge agua de lluvia en unos techos especiales para su funcionamiento y emplea filtros que eliminan cualquier olor en los alrededores y no contamina el aire ni las aguas circundantes.


RCERO se encuentra a algo más de un kilómetro del centro de Liubliana. Cuán limpios son sus alrededores lo prueba el hecho de que el primer barrio contiguo es uno de los más caros, Murgle, en el que viven los políticos más destacados del país.


Para acercarse más a una “sociedad de cero residuos”, Liubliana presta especial atención a la educación y organiza visitas a RCERO para jóvenes, desde los más pequeños hasta universitarios, y además recibe a numerosos grupos extranjeros para compartir su experiencia.



Entre otros galardones, Liubliana ha  ganado en la categoría de Sostenibilidad en la primera edición del concurso Capital Europea de Turismo Inteligente de la UE y logró uno de los premios “Shining Stars of Europe” otorgados por el Parlamento Europeo. 


DINAMARCA PAÍS PIONERO EN LA REDUCCIÓN DE EMISIONES DE CARBONO


Ya en los años 80, Dinamarca fue un país pionero en lo que a reducción de emisiones de carbono se refiere. Pero es en 2019  destaca su buen hacer dando prioridad a las sanciones a las empresas que contaminen  o la presencia del Faro Verde, el primer edificio ecológico del mundo. Además es el país donde  su capital, Copenhague, podría convertirse en la primera del mundo con “cero emisiones”.


Dinamarca además busca ser el primer país 100% orgánico a nivel mundial. Para cumplir con su objetivo el gobierno promulgó un ambicioso plan económico que pretende cubrir toda su agricultura en un proceso enteramente orgánico y sustentable, sin la necesidad de una producción alimentaria que utilice agroquímicos.



Dinamarca


Dinamarca


Decretó leyes para preservar los recursos de la naturaleza, el agua, regular el uso de pesticidas y otros productos, todas normativas que le permitirán ir avanzando en una transición ordenada de su actual modelo de producción agrícola a un futuro marcado por las consignas sostenibles, limpias y orgánicas.


A corto plazo, de cara al 2020 el plan es duplicar la cantidad de cultivos orgánicos actuales. Para eso el estado colaborará con subsidios y apoyo tangible a los productores orgánicos en lo que constará de una inversión inicial cerca a los 35 millones de euros.


En los últimos años además de las leyes de protección y reservación de los recursos naturales han llevado a cabo iniciativas como un plan de estímulo al consumidor que premia a las personas que se inclinen por productos ecológicos y está en marcha un proyecto para que cada municipio pueda ocupar terrenos sin dueño dentro de su territorio para crear huertos ecológicos. Los medios internacionales destacan el compromiso de toda la población danesa para poder llevar a cabo ese desafío. Algunos estudios señalan que el 97% de los ciudadanos daneses conoce el significado y la importancia de la naturaleza y las leyes destinadas a protegerla.



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