Lo que hace unas semanas parecía casi imposible de alcanzar se ha hecho realidad. El presidente de la Generalitat anunció la semana pasada la fecha y la pregunta de la consulta en la que todos los catalanes y las catalanas podremos decidir el futuro de nuestro país. La iniciativa ya se está tramitando en el Parlamento en forma de propuesta de ley para que sea trasladada al Congreso.
Lo que hace unas semanas parecía casi imposible de alcanzar se ha hecho realidad. El presidente de la Generalitat anunció la semana pasada la fecha y la pregunta de la consulta en la que todos los catalanes y las catalanas podremos decidir el futuro de nuestro país. La iniciativa ya se está tramitando en el Parlamento en forma de propuesta de ley para que sea trasladada al Congreso. Es un muestra que se deben seguir escrupulosamente los pasos de todo el proceso porque, además, queremos que la consulta se pueda hacer amparada por la legalidad.
No es un capricho, esta voluntad de legalidad para la consulta más trascendente de la historia de nuestro país. Es una necesidad irrenunciable de hacer las cosas bien para que salgan bien. Disponemos de un amplio abanico de posibilidades legales que nos amparan. El primer paso para que el gobierno del Estado deje de poner palos en las ruedas y permita democráticamente y libremente que el pueblo de Cataluña se exprese en las urnas. Desgraciadamente, a día de hoy no hemos encontrado la más mínima voluntad política en el gobierno español para llegar a un acuerdo en este terreno. Pero no cejaremos. Hay tiempo y, además , hay otras vías, igualmente democráticas que nos permiten hacer la consulta.
Ya ha llegado la hora de que el Ejecutivo del PP escuche no sólo lo que reclama una inmensa mayoría de los catalanes,sino también las voces internacionales que piden diálogo al gobierno español. Lo hemos podido leer en el editorial del Financial Times, y ésta no es la única voz que solicita diálogo. España no puede seguir ignorando las reclamaciones que llegan desde Cataluña. Y si lo sigue haciendo se volverá a equivocarse.
Si el gobierno central tiene algo que ofrecer, ahora es el momento oportuno. Nosotros no vamos contra nadie, nunca lo hemos hecho. Sólo buscamos lo que la mayoría del país reclama: expresar y decidir en las urnas lo que Cataluña quiere para su futuro. Seguir diciendo no a todo, una y otra vez, no solucionará el problema. Sólo se resolverá como se hacen las cosas en democracia: dando la voz a los ciudadanos para que decidan desde la libertad lo que quieren que Cataluña sea.
Marta Llorens
Vicepresidenta portavoz de Unió Democràtica de Catalunya

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